Cómo actuar frente a un golpe en la tripa | LetsFamily
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Cómo actuar frente a un golpe en la tripa

Tu bebé está protegido

En principio, ante golpes menores debes tratar de quedarte tranquila. Tu bebé está bien contenido por el líquido amniótico, la bolsa, el útero y la pared abdominal que lo rodean, por lo que es difícil que un golpe común lo afecte o le cause daños de algún tipo. En el primer trimestre, cuando más nos preocupa la posibilidad de perder el embarazo, es cuando más protegido se encuentra por ser más pequeño. Sin embargo, sí hay que tener más cuidados a medida que el embarazo avance, porque como el útero ha crecido y ha desplazado a otros órganos, queda más expuesto a las colisiones.

Para prestar atención

Quedemos en que un golpe menor en principio no requeriría atención. Ahora, un golpe fuerte que requiere hospitalización de la madre (como en el caso de un accidente de tránsito) sí puede repercutir en el bebé y ponerlo en peligro, y por eso es muy importante que prestes atención a los siguientes signos de alarma:

  • Pérdidas: Si experimentas cualquier tipo de hemorragia vaginal, puede ser un indicador de que se ha desprendido parcialmente la placenta por el golpe.
  • Rotura de aguas: Si el golpe perfora el saco amniótico, el bebé queda expuesto a las infecciones, y deberá nacer cuanto antes.
  • Contracciones: Frente al impacto, el útero suele reaccionar contrayéndose. Pueden ser momentáneas, pero si persisten, pueden indicar que se ha desencadenado el parto.

También es esencial que concurras a urgencias si sientes dolor en el abdomen, o si notas que el bebé se mueve menos de lo normal. En todos los casos te revisarán y harán un monitoreo del bebé, y si se confirma que ha habido algún daño, habrá que provocar el parto.

Cómo prevenir golpes en la barriga

Es importante tomar algunas medidas de prevención, si bien hemos visto que es casi inevitable sufrir algún que otro golpe o caída. Para empezar, utiliza calzado bajo y cómodo, y muévete con tranquilidad, evitando las corridas y las prisas. Procura ser especialmente cuidadosa en el cuarto de baño, al entrar y salir de la ducha, donde es tan frecuente resbalar. En lo posible evita el transporte público en las horas punta, cuando hay tantos empujones, filas y apretujamiento. Y si vas en coche, recuerda utilizar siempre el cinturón de seguridad.