Cómo crece la barriga en el embarazo mes a mes | LetsFamily
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Como crece la tripa en el embarazo

Cómo crece la barriga en el embarazo mes a mes

 

Es el cambio más visible en la embarazada, la evolución de la barriga a medida que el futuro bebé crece.  Este es su desarrollo mes a mes.

En primer lugar, debemos decir que la evolución de la tripa de cada embarazada es única: no es lo mismo ser una mujer alta o baja, estar en el primer embarazo que en el tercero o tener unos músculos abdominales fuertes y tonificados que todo lo contrario.

Pero sí hay ciertos cambios que son comunes y se van produciendo en la apariencia de esta zona del cuerpo a lo largo de las etapas del embarazo.

Primer mes de embarazo

El embrión es más pequeño que un grano de arroz y la tripa no experimenta aún cambios visibles desde el exterior. Podemos sentir dolor abdominal y aumenta, por ejemplo, el tamaño de los senos, pero para que se aprecie la barriguita hay que esperar.

Segundo mes de embarazo

Los cambios en la apariencia de la futura mamá aún no se notan, a pesar de que el útero va creciendo, la placenta se desarrolla con rapidez  y los músculos de la pared uterina aumentan de grosor. Algunas embarazadas ya perciben, a finales del segundo mes, que la ropa empieza a apretar un poco más en la cintura, pero el útero permanece todavía dentro de la pelvis y no sobresale la tripita.

Tercer mes de embarazo

¡Aquí ya sí! El feto alcanzará durante este mes un tamaño de hasta 8 cm y el útero de la embarazada tiene el tamaño de una naranja: el abdomen empieza a crecer y redondearse. En las madres primerizas la barriga suele hacerse visible entre las semanas 12 y 16. Las mujeres que han tenido más hijos suelen empezar a notarlo entre las semanas 10 y 14.

Cuarto mes de embarazo

El útero tiene el tamaño de un melón pequeño: alberga un feto de unos 12 cm y 150 g de peso, la placenta y el líquido amniótico… A partir del cuarto mes normalmente es difícil ocultar  ya la tripa. Ha llegado el momento de empezar a usar ropa premamá, acabas de entrar en el segundo trimestre de tu embarazo.

Quinto mes de embarazo

Estás justo en la mitad de la gestación. Tu cintura sigue ensanchando y se nota claramente que estás embarazada, pero aún tiene un tamaño con el que no te resulta incómodo hacer vida normal. Sí puedes empezar a notar molestias en la espalda por el peso o ardor de estómago, causado por el aumento de presión sobre este. Y llega uno de los momentos más emocionantes para las futuras madres: comienzan a notarse los movimientos del bebé. Al principio son como un leve burbujeo, pero pronto se reconocen con claridad.

Sexto mes de embarazo

La tripa tiene el tamaño de un balón de baloncesto. El bebé cada vez dispone de  menos espacio para moverse; puedes notar cuándo tiene hipo: es como si tu tripa latiera de pronto. En el sexto  mes se empiezan a notar las contracciones de Braxton Hicks: al contrario que las del parto, son indoloras y esporádicas, notas cómo la barriga se pone tensa, como si te diera un calambre. Duran pocos segundos.

Séptimo mes de embarazo.

Entramos en el tercer trimestre del embarazo. La tripa sigue aumentando de tamaño. Dormir se hace cada más incómodo y las molestias de espalda y los ardores de estómago aumentan. El bebé se mueve menos, pero tienes que sentir sus pataditas a diario. A veces se percibe desde fuera, claramente, la marca de su pie o de su codo en la tensa piel de tu tripa.

Octavo mes de embarazo

Cada vez estarás más cansada y te costará más realizar determinados movimientos. La barriga interfiere en el sueño: el útero presiona la vejiga y la mayoría de las mujeres tienen que levantarse varias veces por la noche para ir al baño, se hace necesario dormir en posición lateral para evitar la presión y colocar una almohada debajo de la pierna flexionada. Y es que el bebé ya mide cerca de 50 cm y pesa unos dos kilos y medio.

Noveno mes de embarazo

¡Ya no falta nada! En las mamás primerizas, la cabeza del bebé desciende y se encaja en la pelvis para prepararse para nacer (si has tenido más hijos, sucederá cuando lleguen las contracciones). La tripa baja y disminuye su presión sobre tórax y estómago, pero aumenta su presión sobre la vejiga. La piel de la tripa está en el momento de máxima distensión y el bebé se mueve, como es natural, cada vez con más dificultad.