Diferencias entre ansiedad y depresión postparto | LetsFamily
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Diferencia entre ansiedad postparto y depresión

Diferencias entre ansiedad y depresión postparto

La depresión postparto es el trastorno mental más conocido de los muchos que pueden aparecer después del nacimiento de un bebé. No menos frecuente es la ansiedad postparto, que afecta hasta a una de cada diez mujeres. ¿Cómo reconocer uno de otro? ¿Cuáles son sus síntomas y cómo se los puede tratar?

Lo que tienes que saber antes

Que alguna vez puedas experimentar pensamientos negativos, fantasías de huir de tu vida o temor a lastimar a tu bebé no significa que necesariamente padezcas de ansiedad o de depresión, o de ningún trastorno. Todas podemos tener días malos. La depresión y la ansiedad se distinguen, no solamente por sus síntomas, sino por la persistencia en el tiempo de los mismos. Si experimentas algunos síntomas casi todo el tiempo, durante dos o más semanas, entonces sí, deberías pedir ayuda. Por otro lado, la depresión y la ansiedad pueden superponerse, con lo cual es posible manifestar síntomas bien de una, bien de la otra.

La conocida depresión postparto

El trastorno conocido como depresión se caracteriza por sentimientos intensos de tristeza, de desamparo, de creer que no estás haciendo nada bien y de que eres incapaz de cuidar de tu bebé. No tienes energías para hacer las actividades cotidianas y todo te resulta una carga. O tal vez también te sientas desconectada del mundo, que no hay un lazo suficientemente fuerte entre el bebé y tú como imaginaste que lo habría. A veces te sorprenden ideas de escapar de tu familia, o incluso de hacerte daño a ti misma. También experimentas síntomas físicos, como cambios en el apetito o dificultad para dormir.

La no tan conocida ansiedad postparto

En lugar de sentirte desanimada, tal vez te sientas permanentemente preocupada, con temor a que algo pueda ocurrirle a tu bebé. Compruebas una y otra vez que está bien abrigado, que respira bien, que no tiene fiebre. Es posible que desarrolles algunas actividades compulsivas, como limpiar y esterilizar los utensilios del bebé una y otra vez. Sientes que no puedes relajarte, que siempre tienes muchas cosas por hacer. Incluso si tu bebé duerme pacíficamente, te cuesta conciliar el sueño. Sueles elaborar listas de cosas pendiente por hacer que te abruman. Tal vez experimentes síntomas físicos como sudoraciones, palpitaciones o sofocos. En algunos casos también puedes sufrir ataques de pánico.

Cualquiera sea tu caso, no estás sola. Los trastornos postparto son muy comunes. Sin embargo, muchas veces se los esconde por vergüenza, como si manifestarlos o pedir ayuda expresara debilidad. Es muy importante que las madres que comienzan a sufrir sus síntomas no se callen, sino que puedan recibir apoyo y un eventual tratamiento para superar estas condiciones.