En casa después del parto | LetsFamily
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En casa después del parto

La estructura familiar ha cambiado y todo es nuevo y desconocido. La pareja tiene que reorganizarse y adaptar su rutina diaria al bebé. Es normal que esta reestructuración se desarrolle de forma diferente en cada familia. A lo mejor tenéis la necesidad de pasar los primeros días más tranquilos sólo con los familiares más cercanos y sin recibir demasiadas visitas o incluso preferís que se quede alguna persona de confianza con vosotros en casa para echaros una mano. Si a causa del embarazo o del parto ya no puedes realizar las tareas domésticas durante un tiempo y tienes que cuidar a un niño, puedes contratar a una empleada de hogar. Esta persona te echará una mano en la casa y con el cuidado de tus hijos mayores. Para que sea una persona de confianza es recomendable conocerla ya antes de dar a luz.

El tema de las visitas es algo complicado. Tus amigos y familiares tienen muchas ganas de ver al bebé y quizás tú misma quieres presentar al nuevo miembro de la familia a todos tus conocidos. O simplemente tienes ganas de que te dejen tranquila y te encuentras mal porque no quieres decir a tus amigos que todavía no van a poder ver al niño. Habla sobre este tema con tu pareja y juntos podréis decidir a qué hora y cuántas personas pueden venir. Por ejemplo podéis fijar las seis como hora de visitas para algunos amigos o familiares. Entonces la tarea de tu pareja consistiría en organizar y planificar estas visitas.

En un principio el cuerpo y la mente de la madre durante el puerperio necesitan tranquilidad, aunque el parto se haya desarrollado sin mayores complicaciones.

Algunas mujeres reaccionan durante la fase del puerperio de forma sensible cuando hay mucho ruido y movimiento alrededor. En algunas mujeres esta situación de estrés incluso podría provocar problemas físicos como una retención de leche, y en no pocas ocasiones, afecta al estado de ánimo generando una situación depresiva , decaimiento, tristeza conocida como baby blues, que no se ha de confundir con una auténtica depresión, pues este periodo pasará sin necesidad de ayuda médica ni farmacológica, en cuanto te centres en el momento que estás viviendo y vayas entendiendo al bebé y adquiriendo destreza en su cuidado. Por eso es muy importante tanto para la madre como para el niño tener de vez en cuando momentos de tranquilidad sin demasiado ruido y sin tener que cumplir con exigencias sociales. Aunque te encuentres bien y con fuerzas es importante que no te exijas demasiado y que intentes relajarte.

Durante la primera fase después del parto tienes además el apoyo de tu matrona. Ella te visitará una primera vez, si lo deseas, en tu casa o si no en el consultorio y te ayudará con temas como la lactancia, el cuidado y la higiene del bebé, etc. La visita puerperal de la matrona está incluida en la asistencia que ofrece el sistema público; en el caso de que tengas un seguro privado tendrás que preguntar si este servicio está incluido en la póliza. Aprovecha el momento de esta revisión para resolver tus dudas y ten presente que la matrona te puede guiar en todo el proceso post parto. Fuera de los controles del post parto (1ª y 2ª visita), puedes solicitar su ayuda cuando realmente lo necesites, muchas veces con una llamada de teléfono se resuelven un montón de dudas que de no solucionarse, pueden convertirse para ti en un problema.