La ecografía de la semana 20 de embarazo — Lets Family
Ecografía semana 20

La ecografía de la semana 20 de embarazo

La importancia de este estudio

El bebé a las 20 semanas pesa aproximadamente 250 gramos y mide alrededor de 15 centímetros. Así como la ecografía de la semana 12  permite medir el pliegue nucal para alertar sobre posibles enfermedades genéticas, en la ecografía de la semana 20 se lleva un exhaustivo control sobre cada uno de los órganos del feto, que ya están formados. Se lo mide, se calcula su peso y se observan otros signos, como la ubicación de la placenta en el útero, la cantidad de líquido amniótico que rodea al bebé, etc. que sin ser necesariamente indicios de una patología, podrían requerir un seguimiento particular en la segunda parte del embarazo.

 

¿Cómo se realiza la ecografía de la semana 20?

No debes preocuparte, no es un estudio invasivo y no entraña molestias ni ningún peligro para el bebé. Se trata de una ecografía simple abdominal, para la cual no deberás beber más líquido que de costumbre ni acudir en ayunas. Se realiza en cualquier centro de diagnóstico por imágenes. Lo único que debes tener en cuenta es que la duración del estudio es de 10 a 30 minutos, debido a la gran cantidad de mediciones que debe tomar el profesional que la realiza. ¡No te inquietes!

“La ecógrafa tuvo el buen tino de anticiparme que se pasaría varios minutos en silencio, debido a lo difícil que resulta medir el crecimiento de determinados órganos tan pequeños, o localizarlos en la pantalla, y que no por eso yo debía pensar que ocurría algo malo con mi bebé. Gracias a este aviso, durante la ecografIa logré relajarme, y después de la misma pude hacerle a la profesional todas las preguntas necesarias”, nos cuenta Mariana, de Buenos Aires, Argentina.

 

¿Vas a saber el sexo del bebé con esta ecografía?

La función principal de la ecografía de la semana 20  (o ecografía morfológica, como también se la conoce) no es informar a los padres de si el bebé es niño o niña. Para los médicos es mucho más importante controlar el crecimiento y estar alertas si algo no está bien. Pero, claro, todos nos hacemos mucha ilusión con saber el sexo del bebé y, una vez que nos informan que todo lo demás está bien, podemos preguntarlo. Los genitales del bebé están completamente formados, así que en la mayoría de los casos, puede conocerse con seguridad el sexo del bebé. ¡Salvo que decida jugar a esconderse!