Mastitis: remedios que funcionan | LetsFamily
embarazo

Mastitis: remedios que funcionan

Llamamos mastitis a la inflamación de las mamas. Puede ser infecciosa o no. Se calcula que afecta al 5% de las mujeres durante la lactancia y suele producirse por la obstrucción de los conductos de la leche, la infección bacteriana de alguna grieta en el pezón o la congestión de las glándulas mamarias.

Si la estás sufriendo, reconocerás en seguida los síntomas: dolor, enrojecimiento e hinchazón de una zona de la mama y, a veces, febrícula y malestar general.

Lo más habitual es que la mastitis aparezca cuando la leche materna se estanca en los conductos mamarios en los primeros días de la lactancia, muchas veces debido a posiciones para amamantar incorrectas: el niño se agarra mal al pecho y este no se vacía lo suficiente en cada toma.

El mejor remedio para la mastitis es un correcto vaciado del pecho y, como explican en e-lactancia.org, la mejor manera de conseguirlo es dando de mamar al bebé. Por eso, si tienes el pecho inflamado es conveniente ofrecérselo al bebé más a menudo. Cuando, pasadas 48 horas, persisten o se agravan las molestias, el médico puede recetarnos aniinflamatorios y, si no hay mejoría, antibióticos compatibles con la lactancia (Ibuprofeno, Paracetamol, Cloxacilina, Amoxicilina-clavulánico…).

Posiciones para amantar

Cuando damos el pecho, conviene ir cambiando de postura para que se vacíen todos los conductos mamarios, y esto vale también para cuando aparece la inflamación. Desde la asociación Alba Lactancia Materna recomiendan especialmente en caso de mastitis la posición “de rugby”: con la madre sentada o reclinada, el cuerpo del bebé pasa por debajo de su brazo y queda con los pies apuntando a la espalda. El motivo es que en esta postura el bebé drena especialmente los conductos de la cara externa del pecho, que es donde son más frecuentes las obstrucciones.

Prevención y tratamiento de la mastitis

Nos quedamos con los consejos de la Liga de la Leche, organización de referencia en la promoción de la lactancia:

  • Dar el pecho sin restricciones.
  • Aplicar calor seco o húmedo antes de las tomas.
  • Masaje suave en los senos antes de las tomas.
  • Seguir amamantando, la lactancia frecuente evita que el pecho se congestione. Ofrecer al bebé el seno afectado en primera instancia.
  • Variar la posición del bebé al pecho. No amamantar siempre en la misma posición.
  • Descanso y reposo, importantes para la recuperación de la madre. Puedes acostarte con tu bebé hasta que te sientas mejor.