¿Por qué guardar las células del cordón umbilical? | LetsFamily
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¿Por qué guardar las células del cordón umbilical?

La sangre del cordón umbilical contienen células madres SCU (ricas en células madre progenitoras hematopoyéticas), origen del resto de células, de las cuales se derivan todas las estructuras.

Algunos papás deciden guardar esta sangre con células madres SCU para su hijo o  un receptor emparentado. Para ello la maternidad debe contar con la autorización necesaria.

La sangre se recoge del mismo modo que cuando se trata de una donación y  se transporta hasta las instalaciones del banco donde se estudia y almacena. Es importante que el traslado sea rápido. Desde que se extrae, hasta que se procesa no debe superar las 48 horas ya que la sangre de cordón umbilical comienza a sufrir una pérdida de viabilidad celular. Además, si la unidad de sangre no tiene un mínimo de células no podrá ser usada para un futuro trasplante.

¿Por qué conservar estas células?

Aunque las probabilidades de que la sangre del cordón almacenada sea utilizada por el niño del que procede son bajas, las células SCU son una potencial cura para algunas enfermedades adquiridas, no congénitas porque este tipo de anomalías pueden estar presentes en las células del cordón.

Las células madre SCU pueden generar glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Tienen la capacidad de regenerar la médula ósea y el sistema inmunitario cuando éste se encuentra deprimido.  Además de los usos actuales, en el futuro estas células madre podrían tener muchas más aplicaciones terapéuticas.

Debido a la inmadurez de este tipo de células, presenta menores problemas de compatibilidad y menor riesgo de padecer la enfermedad Injerto contra Huésped. Mayor potencial para la cura de determinadas enfermedades que el trasplante de médula ósea y mayor porcentaje de supervivencia.

Si hay alguna indicación médica de guardar el cordón umbilical para algún otro miembro de la familia con determinada enfermedad, se podrá almacenar en un banco público con las mismas garantías que cuando se hace una donación. En cambio, el precio de un banco privado ronda los 1500 euros y algo menos de 100 euros al año para su conservación.