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Agua en embarazo y lactancia San Benedetto

¿Qué agua beber durante el embarazo y la lactancia?

Durante el embarazo y la lactancia, el agua es un componente básico de la dieta de la futura y reciente mamá, ya que desempeña un papel muy importante en el funcionamiento del organismo.

¿Sabías qué?…

  • DURANTE EL EMBARAZO LAS MUJERES DEBEN INCREMENTAR AL MENOS, 300 ml DIARIOS SU CONSUMO DE AGUA (Es recomendable consumir, aproximadamente de 2,3 a 3 litros diarios de líquido, transformando la regla de los 8 vasos de agua por día en 10 vasos de agua diarios).
  • DURANTE LA LACTANCIA EL INCREMENTO DEBERÍA SER AL MENOS, ENTRE 600 ml Y 700 ml ALCANZANDO ASÍ, LOS 2,6-3 LITROS DIARIOS (El agua es necesaria para contrarrestar el mayor flujo de sangre, para construir los tejidos del bebé o para formar el líquido amniótico, entre otras funciones).

(Fuente: Instituto Agua y Salud. “Hidratación en el embarazo y lactancia”. Isidro Vitoria Miñana. Unidad de Nutrición Infantil y Metabolopatías, Hospital La Fe. Valencia

Pautas para hidratarse bien durante el embarazo

En el documento Pautas de hidratación con bebidas con sales minerales para mujeres embarazadas y en periodo de lactancia” de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), se señala que:

  • el agua facilita el transporte de nutrientes hacia el torrente sanguíneo del feto y su distribución por todo el organismo.
  • el estreñimiento, un problema habitual en la embarazada, puede empeorar si no se beben los suficientes líquidos.
  • ingerir líquidos a pequeños intervalos ayuda a prevenir la acidez creada por los jugos gástricos y las náuseas.
  • beber más incrementa la cantidad de orina y favorece la depuración de toxinas, reduce la formación de cálculos renales y el desarrollo de infecciones de las vías urinarias, habituales en las embarazadas. Para evitar estas últimas es fundamental orinar con asiduidad.
  • el agua y otras bebidas ayudan a evitar la deshidratación, una situación que puede ser peligrosa en las gestantes. Los síntomas son: dolor de cabeza, náuseas e, incluso, contracciones.
  • las náuseas, los vómitos o la gastroenteritis aguda provocan una gran pérdida de sales minerales. Las bebidas ricas en sales minerales, además de contribuir a la rehidratación, tienen un efecto beneficioso en estas patologías.

Durante el embarazo y la lactancia, es importante conocer la composición del agua que estás bebiendo, pues un agua que contenga calcio y magnesio en cantidades adecuadas supondrá un beneficio tanto para la futura mamá como para el bebé, que necesita crecer.

¿Cómo hidratarse?

Según Isidro Vitoria Miñana de la Unidad de Nutrición Infantil y Metabolopatías del Hospital La Fe de Valencia es necesaria una buena hidratación en la época del embarazo y la lactancia. La mejor opción para la hidratación es el agua mineral natural porque”:

  • El agua mineral natural procede de manantiales subterráneos que están protegidos de cualquier tipo de contaminación. Al ser sanas desde su origen, las aguas minerales naturales no necesitan tener ningún tratamiento desinfectante ni filtrado doméstico para su consumo, envasándose tal cual están en la Naturaleza.
  • El agua mineral natural aporta minerales esenciales y oligoelementos ayudando al organismo a satisfacer las necesidades diarias de forma saludable.
  • La composición en minerales y oligoelementos del agua mineral natural es constante en el tiempo, por lo que siempre que se elija un tipo concreto de agua mineral natural, se está bebiendo lo mismo sin variaciones en su composición y sabor.
  • El agua mineral natural va a ayudar también al organismo a transportar nutrientes, eliminar desechos y favorecer la digestión.

¿Qué agua se debe beber durante el embarazo y la lactancia?

Lo más importante es que se sigan las recomendaciones de los profesionales ya que estos tendrán en cuenta las posibles carencias de las mujeres embarazadas y lactantes que puedan derivarse de su alimentación o de cualesquiera otros aspectos. Sin embargo, las recomendaciones más generalizadas por parte de los profesionales se dirigen hacia las aguas de mineralización débil o muy débil por ser estas las que ayudan a las mujeres a completar la ingesta de minerales necesarios en este periodo de la vida.

Residuo seco

El residuo indica la cantidad de minerales disueltos en el agua:

  • Mineralización muy débil <50 mg/l de residuo fijo.
  • Mineralización débil entre 50 y 500 mg/l de residuo fijo.
  • Aguas mineralizadas entre 500 y 1.500 mg/l de residuo fijo.

Calcio (≤100mg/l)

Permite desarrollar el esqueleto y los dientes del bebé. Es también un compuesto de la leche materna. Si se tiene una carencia, el bebé lo tomará de las reservas de la madre lo que podría conllevar una descalcificación, pero también un mayor riesgo de sufrir hipertensión arterial y depresión posparto.

Magnesio

Ayuda a contrarrestar el cansancio, los calambres, los dolores de los ligamentos y las palpitaciones. Este mineral está presente en muchos alimentos, sobre todo en verduras de hoja verde, pero, a raíz de la Revolución Industrial, en que los abonos orgánicos fueron sustituidos por químicos, disminuyó su presencia en las plantas porque sus raíces están preparadas para la absorción de lo orgánico y no de lo químico. Esto hace necesaria la obligación de aportes extra de este mineral.

En general, es importante que el agua mineral natural que tome una mujer durante el embarazo y durante la lactancia tenga una composición equilibrada de minerales y si surge cualquier duda al respecto se consulte con los profesionales.

 

 

Las aguas del Grupo San Benedetto (Fuente Primavera y Font Natura) cumplen estrictamente las recomendaciones de la SEPEAP (Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria) de agua a consumir por mujeres embarazadas y lactantes.

 

San Benedetto Mama y yo