Verduras para tu bebé | LetsFamily
embarazo

Verduras para tu bebé

¿Cuándo conviene ofrecer verduras y hortalizas al bebé?

Si bien algunos pediatras insisten con comenzar con la alimentación de bebés alrededor de los 4 meses, hoy en día la Organización Mundial de la Salud considera que no debería hacerse antes de los 6, para evitar posibles alergias e intolerancias alimentarias. Respecto a las verduras y hortalizas, la OMS sostiene que es indistinto si se las introduce antes, al mismo tiempo o después que las frutas y cereales.

Qué verduras conviene servir primero

En realidad no hay una regla fija en cuanto al orden de introducción de cada verdura, como hasta hace unos años. Sí se sabe que ciertos vegetales son de más fácil digestión que otros, o que presentan menor riesgo de provocar reacciones alérgicas. De todas maneras, la regla de oro en la alimentación complementaria es introducir en la dieta un alimento a la vez, en cantidades pequeñas, dejando pasar uno o dos días antes de ofrecer otro, para así comprobar que no haya vómitos, diarreas, erupciones ni ningún otro síntoma en el bebé.

Entre las primeras verduras que se suelen ofrecer a los bebés están las patatas, las calabazas, los calabacines, la zanahoria, el puerro, las judías verdes, etc. En cambio, deberías demorar la introducción de verduras como acelga o espinaca hasta los 12 meses, de acuerdo con las indicaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

¿Solas o acompañadas?

Las verduras tienen pocas calorías, por lo que se suelen servir en purés con cereales, carne o pollo. Sin embargo, si es la primera vez que tu bebé probará determinado alimento, como vimos más arriba deberías servirlo solo. Adereza los purés de verdura con aceite de oliva para aportar grasas saludables, y recuerda prepararlos sin sal por lo menos hasta que tu bebé cumpla un año: hay que evitar el exceso de sodio debido a la inmadurez de sus riñones.

Verduras y método BLW

Si para la alimentación complementaria de tu bebé decides seguir el método baby led weaning en lugar de las tradicionales papillas, las verduras resultan muy apropiadas. Ofrece a tu niño trozos de vegetales cocidos bien tiernos, y deja que él mismo los coja y se los lleve a la boca. No te preocupes por los trozos más grandes, ya que los bebés que son alimentados con este método aprenden muy pronto a triturar el alimento con sus encías y a comer las porciones que ellos necesitan.