Fiebre | LetsFamily
embarazo
Actualidad Reciclaje Uncategorized

Fiebre

La temperatura normal del niño se encuentra entre los 36 y 37ºc. Cuando es inferior a 36º decimos que existe hipotermia, cuando está entre 37 y 38ºc hablamos de febrícula y cuando es superior a 38ºc hablamos de fiebre. La fiebre no significa siempre que tu hijo tenga una enfermedad grave, actúa con tranquilidad y no salgas corriendo a urgencias si tu hijo la presenta, observa el estado general de tu hijo, mientras se siga riendo, jugando y bebiendo a pesar de tener fiebre, puedes estar segura de que no tiene una enfermedad grave.

Los niños pequeños tienden a tener fiebre alta, ya que su regulación de calor todavía no está muy bien desarrollada. La mayoría de las veces está provocada por virus, otras por bacterias u otros gérmenes patógenos. La fiebre es una reacción de defensa, sin embargo debes informar inmediatamente al pediatra, si a ésta se suma el malestar.

Hasta el tercer mes de vida es fácil encontrarnos con cuadros febriles sin foco, lo que significa que muchas veces a los pediatras no les cuesta encontrar el motivo de la fiebre. Es por ello que a estas edades se recomienda ir a un centro hospitalario si el lactante tiene fiebre, donde se le pueden realizar análisis de sangre y orina y radiografía de tórax para que nos orienten sobre la causa de la misma y podamos iniciar el tratamiento adecuado. En muchos casos el niño se quedará ingresado a la espera de ver su evolución.

En niños mayores, iniciemos tratamiento de inmediato con ibuprofeno o paracetamol para bajar la fiebre y si ésta no baja, deberemos utilizar medios físicos como el baño, para intentar disminuirla.

De los 6 meses a los 5 años, hay riesgo de presentar una convulsión por la fiebre, en esos casos, el pediatra os dará una medicación para evitar que se repita y unos enemas para que se los pongáis en caso de que aparezcan convulsiones.

La fiebre si se presenta o va asociada con la siguiente lista, precaución!!, acudid urgentemente a vuestro médico o centro hospitalario, si el niño:

  • tiene menos de tres meses;
  • está pálido y apático o grita de una forma penetrante;
  • tiene una convulsión febril (se pone rígido, mueve fuertemente brazos y piernas, y tuerce los ojos o pierde el conocimiento);
  • tiene tos fuerte, respira rápido o jadea; tiene dolor de cabeza o vomita;
  • tiene manchas en la piel, que al pasar el dedo por encima, no desaparecen;
  • tiene durante más de tres días fiebre, dolor de oído, de garganta, de barriga o dolor al orinar.

Medidas

  • Ponle ropa más ligera y no lo tapes.
  • Ofrécele más líquidos (infusiones, agua).
  • Compresas de manzanilla o agua por el cuerpo.
  • Si sigue sin bajar, lo puedes meter en la bañera poniendo el agua a la misma temperatura que tiene el niño e ir bajando los grados con agua fría hasta llegar a una temperatura del agua de 32ºc.
  • Dale algún antipirético (paracetamol o ibuprofeno) Tu pediatra te dirá la dosis a administrar.)
  • Los niños enfermos necesitan mucho cariño. Lo puedes tranquilizar cogiéndolo en brazos, cantándole algo, contándole un cuento o con un baño o un paseo corto.