Higiene íntima en la cuarentena | LetsFamily
embarazo
Actualidad

Higiene íntima en la cuarentena

Cuando empiezan a remitir los loquios y la episiotomía está casi cicatrizada es el momento de informarse bien, ¿cómo cuidar tu zona íntima tras dar a luz?

Los daños que pueden presentar los genitales por la episiotomía es frecuente que cicatrice en unos diez días  y los loquios, aunque duran algo más (hasta seis semanas), van disminuyendo según pasasn los días hasta convertirse en un ligero manchado. Al principio tendrás que ponerte compresas tocológicas gruesas, pero a medida que vaya disminuyendo la cantidad podrás llegar a usar incluso salvaslips más pequeños y ligeros. Procura, eso sí, cambiarte a menudo para evitar que la zona esté húmeda.

Higiene

Cuando el cuerpo va volviendo a la normalidad los cuidados de tu zona íntima van a ser prácticamente los mismos que lo eran antes: ducha diaria y, si fuera necesario, lavado de los genitales con jabones neutros una o dos veces al día.

Recuerda que la limpieza debe hacerse siempre de delante hacia atrás y que hay que secar muy bien la zona con pequeños toques con una gasa o dejando la zona al aire unos minutos, nunca debes restregar con una toalla ni nada parecido.

Puedes lavarte después de hacer pis, si te sientes molesta, pero solo con agua para no interferir en la propia flora de la vagina.

La ropa interior debe ser de algodón, sin mucha fibra y holgada para que el cuerpo transpire bien.

Además, a veces la episiotomía puede dejar en la vagina y en el introito (su zona más externa) unas cicatrices de un tejido fibroso poco elástico que se distiende mal al tener relaciones sexuales. Para ayudar a que desaparezcan, masajea todos los días la zona con algún aceite hidratante aumentando la energía en aquellas zonas más duras o en donde haya restos de los hilos de sutura.

Si tienes hemorroides 

Muchas mujeres las sufren durante el embarazo, pueden empeorar con los esfuerzos realizados durante el parto y suelen verse agravados en el posparto si se combinan con el estreñimiento provocado porque el intestino tarda un tiempo en recuperar su ritmo habitual.

Para aliviar el problema lava la zona con agua fría (pero no con hielo, pues se puede quemar la piel) y sigue una dieta rica en fibra.