Jornada intensiva-jornada partida. Ventajas y desventajas.

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Educación

Coincidiendo con el final de curso, en muchos colegios se convoca a los Consejos Escolares para decidir si el centro cambiará a la jornada intensiva (hasta la hora de comer) o seguirá con la partida (hasta las cinco de la tarde). Optar por una u otra, siempre genera polémica entre profesorado y familias.

Ambas posibilidades cuentan con defensores y detractores. La ausencia de estudios serios el tema dificulta que haya un debate serio. Para saber qué es mejor sería necesario que hubiera un estudio comparado de colegios parecidos con opciones distintas y éstos no existen.

En España, tradicionalmente, y salvo el periodo más próximo a las vacaciones estivales, los niños han estudiando con jornada partida. Es decir, en dos sesiones, una por la mañana y otra por la tarde, lo que implica que el profesorado también cumple esa misma jornada laboral. Sin embargo, cada vez son más los colegios que implantan la jornada continua.

Como suele suceder con cualquier cambio, las dudas aparecen, porque hay quien piensa que es mejor no cambiar y hay quien cree que lo ideal es hacerlo. La respuesta perfecta a la pregunta no existe, pero sí hay diversos argumentos a favor y en contra de cada una de las opciones.

Los detractores de la jornada continua, consideran que este reajuste consiste únicamente en cambiar la hora de entrada y salida del colegio, y no está enfocado a mejorar los resultados escolares de los menores, ni sirve para prevenir el fracaso escolar.

Muchos padres tienen dudas acerca de cuáles son los objetivos reales que se pretenden conseguir con el cambio de jornada, y no creen que evitar cuatro desplazamientos diarios al centro o un mejor horario para el profesorado sean razones de peso para implantar la jornada continua. Para ellos, no hay evidencias de que una jornada continua mejore el resultado curricular de un alumno. En su defensa, los profesores argumentan que se busca el horario más idóneo para la educación y el desarrollo escolar y personal del menor.

Por otro lado, muchos padres aseguran que, en vez de fomentar la vida familiar, lo que esta jornada provoca es un crecimiento masivo del fenómeno del “niño con llave”, es decir, los menores que terminan su jornada escolar y tienen que regresar a una casa en la que aún quedan varias horas para que los padres regresen de su trabajo. Esta situación provoca en la mayoría de los casos que los niños no aprovechen el tiempo adecuadamente, sino que se traducen en un mayor número diario de horas de televisión y videojuegos. Además, y desde su punto de vista, la jornada escolar queda demasiado comprimida, al concentrarse un gran número de clases en un horario más reducido, lo que supone una discriminación hacia aquellos niños a los que les cuesta más seguir el ritmo de la clase.

Para algunos expertos, lo mejor es combinar tiempo de actividad y de descanso o patio, por lo que reconocen que la jornada continua puede causar problemas de rendimiento escolar y de aprendizaje en algunos menores, lo que podría llevar a aumentar las tasas de fracaso escolar. En su opinión, la jornada partida es la que más se adecúa a los ritmos naturales de un niño, con cortos periodos de aprendizaje y más descansos.

Por último, los detractores de la jornada escolar continua señalan que, con este horario, los niños tienen menos tiempo de jugar y aprender con los compañeros en los tiempos de recreo, así como de compartir espacios lúdicos. Además, hay muchas familias que no pueden afrontar los gastos de las actividades extraescolares, lo que en sí contribuye a marcar las diferencias entre el alumnado de un mismo colegio.
También hay expertos que afirman que, en cuanto a rendimiento, la jornada intensiva puede ser mejor para algunos niños. Cuando los padres tienen una jornada laboral reducida, supone más horas de vida familiar y mayor tiempo para jugar, descansar y hacer deberes, en casa. Pero claro, no todos los padres disfrutan de esta situación.

Cuando hay niños que tienen un especial interés en hacer determinadas actividades extraescolares, una jornada que concentra las horas por la mañana, facilita que los niños completen su formación con actividades que son beneficiosas para ellos, sin terminar demasiado tarde.

En fin, para gustos, colores. Es importante que haya variedad de ofertas para que pudas encontrar la mejor opción para tu hijo, teniendo en cuenta su carácter, su actitud ante el estudio y las posibilidades que tenéis para conciliar el horario del colegio con vuestra jornada laboral.

 

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