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La estomatitis aftosa

La estomatitis o inflamación de la mucosa bucal es una infección viral frecuente en el niño, debido fundamentalmente al hábito que tienen de introducirse en la boca todo lo que encuentran.

Es importante reseñar que existen niños susceptibles de padecer estos procesos inflamatorios bucales, siendo la causa mal definida pero se barajan varias posibilidades como son un estado inmunitario deficiente por cualquier motivo, la presencia de estrés muchas veces condicionado por problemas escolares, pequeños traumatismos orales que se sobre infectan, la existencia de fluctuaciones hormonales, carencias vitamínicas, alergia a algún alimento o deficiencias nutricionales que pueden ocasionar que el niño padezca de forma reiterada esta patología.

Clínicamente la estomatitis se manifiesta además de por la infamación de la mucosa oral (encías y lengua), por la existencia de las aftas o llagas en la boca que ocasionan además del dolor, las molestias típicas al ingerir alimentos, sobre todo si son calientes o de sabor ácido, lo que condiciona que en la fase aguda de la enfermedad rechacen el alimento con el problema sobreañadido de la posible deshidratación.

Por otro lado se suele acompañar de fiebre elevada, decaimiento generalizado motivado por la poca ingesta calórica y de un aumento importante de la salivación. Afortunadamente el agua suele ser bien tolerada y muchas veces constituye la única fuente de hidratación para estos niños, ya que manifiestan más sed, debido a la falta de líquidos y al alivio que le ocasiona el agua sobre sus lesiones.

El tratamiento consiste en mantener un equilibrio hídrico adecuado, aunque sea solo con agua, pero debemos saber que existen en la farmacia preparados de hidratación oral que si el niño los tolera, pueden ser muy útiles en las fases agudas en las que el rechazo de alimentos es casi total. Utilizaremos antitérmicos tipo paracetamol o ibuprofeno para controlar la fiebre y emplearemos en los casos más extremos lidocaína como anestésico para tratar de paliar el dolor del niño.

Por último me gustaría recalcar que la estomatitis es una patología pasajera, aunque molesta y se cura sin complicaciones, siendo fundamental no utilizar antibióticos, ya que se trata de un proceso vírico y lo único que ocasionarán es una disminución de las defensas con la mayor posibilidad de proliferación vírica y empeoramiento del cuadro clínico actual.