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5 buenos motivos para que tus niños hagan actividad física

5 buenos motivos para que tus niños hagan actividad física

La actividad física es clave para los niños no solo por razones físicas, sino también de socialización con otros niños. ¿Cuáles son los beneficios y la importancia de la actividad física en los niños?. A continuación te ofrecemos 5 motivos por los que los niños deben realizar actividad física con frecuencia.

Los ayuda a descargar energías

Un niño que no se mueve lo suficiente probablemente sea un niño que se comporte mal. Los pequeños necesitan descargar esa energía acumulada que tienen y que es normal para su edad. Lamentablemente, en nuestros tiempos es frecuente verlos muchas horas detrás de una pantalla, o bien sentados quietecitos en clase. Por eso, procura ofrecerle a tu hijo varias oportunidades a lo largo de la semana para realizar juegos más activos.

Los mantiene en un peso saludable

La única dieta que debería hacer un niño es comer saludable y variado. Sin embargo, en algunos países la obesidad infantil amenaza con convertirse en epidemia. Además de vigilar que no coma chucherías o que no pique a cualquier hora, lo mejor que puedes hacer por tu hijo es hacer actividad física con él, llevándolo a correr al parque, dando una vuelta con él en bici y animándolo a que se mueva.

Regulan mejor su sueño

¿Qué padre no desea que sus niños duerman plácidamente toda la noche? Los niños que hacen actividad física llegan a la noche bien cansados, pero con ese cansancio saludable que les proporciona un sueño tranquilo y reparador. Por el contrario, la televisión y otras pantallas antes de dormir impiden conciliar el sueño.

Socializan

La actividad física en la infancia brinda muy buenas herramientas para la interacción social. Un niño que practica deporte en equipo, o simplemente que pasa muchos ratos jugando al aire libre con otros de su misma edad, tendrá mejores herramientas para comunicarse, argumentar, negociar con los otros, encontrar intereses comunes y tolerar la frustración. Dependiendo de la edad del niño, lo mejor es que el juego sea cooperativo y no competitivo: el ejercicio y el juego deben ser un fin en sí mismos.

¡Se la pasan en grande!

Puede que a vosotros, los padres, os aburra pasar una hora en el gimnasio, pero el ejercicio físico para niños no está relacionado con la obligación, sino con el juego. ¡No hace falta ponerlos a hacer sentadillas ni abdominales! Una tarde en el parque de juegos, trepando a las barras y deslizándose una y otra vez por el tobogán, bastan para hacerlos quemar suficientes calorías como las que consumimos nosotros en la bicicleta estática.

¿Consideras que tus hijos hacen suficiente ejercicio? ¿De qué manera estimulas en ellos la actividad física?