Cómo refrescar al bebé en verano para ayudarle a dormir

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Cómo refrescar al bebé en verano para ayudarle a dormir

Muchas veces, especialmente en verano, intentamos ayudar a dormir a nuestro bebé, pero no nos damos cuenta de que el problema está en que tiene demasiado calor y para ayudarle, lo que realmente debemos hacer es refrescarlo. Para saber si el bebé tiene problemas de calor podemos comprobar su temperatura tocándole en los brazos, pies y piernas, si las notamos muy calientes el problema de su llanto o falta de sueño seguro que es el calor.

En el artículo de hoy vamos a darte unas cuantas pautas para que consigas refrescar al bebé en verano para que toda la familia duerma a pierna suelta.

Trucos para refrescar a tu bebé en verano

  • Pijama fresco: Presta atención al pijama, cómprale uno con un tejido transpirable que no sea muy gordo y no le de mucho calor. Por ejemplo un tejido fino de algodón puede ser acertado.
  • Sábanas frescas: Como es obvio, no sólo es cuestión de vestirle con un pijama fresco, las sábanas deben serlo también. Sábanas finas de algodón son la mejor opción para el verano.
  • Dale el pecho con frecuencia: Si aumentas la frecuencia en la que le das el pecho, estará mejor hidratado. Recuerda que a los bebés no hace falta darles agua, el agua que necesitan lo obtienen a través de la leche.
  • Baja las persianas: Especialmente recomendable en las horas de más calor y si el sol pega directamente en la ventana, ya que la habitación se calentaría.
  • Aire acondicionado: Si cuentas con aire acondicionado, el problema del calor va a estar prácticamente resuelto, simplemente ponlo a una temperatura que sea agradable (intenta que la habitación se quede en 20º) antes de que el bebé se vaya a dormir y apágalo cuando se vaya a dormir. Es importante no dejarlo encendido toda la noche.
  • Abre las ventanas: Si no dispones de aire acondicionado lo que puedes hacer es abrir las ventanas para ventilar bien y que el aire se renueve, pero cuida las horas de sol, no abras las ventanas cuando el calor más aprieta porque conseguirás el efecto contrario al que queremos. Si tienes un ventilador puedes ponerlo también cerca de la cuna cuando el bebé no esté dentro para ayudar al movimiento del aire y a su renovación.
  • Un baño: Un baño a temperatura templada antes de dormir al pequeño, puede ser una buena opción para calmarle el calor, se irá a la cuna fresquito y relajado.
  • Juguetes fuera: Saca los juguetes de la cuna, el que estén en la cuna sólo puede provocar que le den más calor al pequeño.

Seguro que si sigues estos simples consejos tu bebé dormirá mejor y tú descansarás un poco más también.

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