Divorcio: claves para una custodia compartida

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En los últimos años, de acuerdo con el INE (Instituto Nacional de Estadística) una de cada cuatro parejas que se divorcian en España obtiene la custodia compartida para sus hijos. Estas cifras son drásticamente diferentes a las de diez años atrás, cuando mayormente eran las madres quienes obtenían la custodia de los niños, y el padre pasaba a ser un visitante. ¿Qué ventajas tiene la custodia compartida? ¿Hay alguna desventaja a considerar?

En qué consiste la custodia compartida

El concepto de custodia compartida se refiere a que ambos padres sigan siendo los encargados de cuidar al niño, y no que haya un cuidador y otro que pase a ser meramente un visitante. Los niños pasan a tener dos hogares, y tanto en casa de su mamá como de su papá deben tener su habitación, sus juguetes, sus útiles escolares, etc. Por lo general las parejas que se separan con este régimen llegan a un acuerdo para que el niño pase algunos fines de semana con cada uno, así como determinados días en la semana.

Ventajas para los padres

La principal ventaja es que ningún padre (ni madre) debe privarse de formar parte activa de la crianza de sus hijos. Tampoco existe la figura del padre o madre que queda a cargo solo, y que deba luchar a brazo partido para conseguir que el progenitor que se fue aporte su cuota en concepto de manutención del niño, ya que ambos serán igualmente responsables. Por otro lado, los días en que el o los niños están con el otro progenitor, ambos padres tienen sus espacios para dedicar a sociabilizar o hacer actividades más allá del trabajo y la crianza.

¿Qué es lo mejor para los hijos?

En principio, todo juez procura no separar a los hermanos si hubiese más de un niño. Se contempla que ambos padres sean aptos para criarlos y que no haya casos de violencia o negligencia. Ahora bien, si la separación es cordial y el juez dispone tenencia compartida, por un lado los niños se benefician al mantener contacto fluido con ambos padres. Por otro lado, una posible desventaja es la falta de estabilidad en su rutina. Tener “dos casas” no resulta sencillo para los niños, aunque cuanto más fluido sea el diálogo entre los padres, más rápida será la adaptación a la nueva situación.

Cómo facilitarles a los niños la adaptación

Además de mantener un diálogo, se recomienda que la pareja no discuta frente a los niños, que resuelva en privado sus diferencias y que mantenga un frente unido a la hora de educar y marcar límites. Los hijos no deben ser interrogados para sonsacar información sobre el otro progenitor. Si los padres consiguen llevarse bien, compartir momentos como las fiestas, los cumpleaños y, en la medida de lo posible, las vacaciones, hará que los niños pronto se sientan cómodos con su nueva realidad y que perciban que siguen teniendo una familia que los ama.

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