Educar en igualdad y sin estereotipos

Ana Torres -
21/01/2022 - Tiempo de lectura 4 mins
educar en igualdad y sin estereotipos

 

“La tolerancia es lo que separa a niños de adultos” Doménico Cieri Estrada

 

Os voy a contar una anécdota que nos ocurrió hace poco con nuestro hijo de tres años y que me hizo reflexionar mucho sobre la educación, sobre los mensajes que recibimos continuamente del exterior y sobre lo que podemos hacer para minimizar este tipo de mensajes.

Pasamos a una tienda de juguetes, nuestro peque buscaba dinosaurios, un tema que en este momento le apasiona. Después de investigar por la tienda y elegir su dinosaurio, se paró en seco ante una gran estantería, de suelo a techo todo rosa, llena de muñecas vestidas de rosa con sus respectivos complementos como bañera, trona, hamaca o cuna, también rosas. Ante tanta muñeca, nuestro pequeño nos dijo:

  • Mamá, papá, aquí están los juguetes de las niñas.

Nosotros nos miramos incrédulos y aquí empezó mi reflexión.

Al observar más detenidamente la tienda, me di cuenta de su colocación: a un lado todos los “juguetes de niños” al otro “los de niñas” y en medio de la tienda los juegos de mesa. Nada más entrar se bifurca en los pasillos de niñas o niños hasta llegar al punto común de los juegos de mesa.

Estos son los mensajes que reciben nuestros niños continuamente, por este pasillo los niños y por este las niñas.

Mensajes como “un carrito es de niña” o “un dinosaurio de niño” es estereotipar los juguetes y con ellos, a nuestros propios niños, es llevarles por un camino de desigualdad, es decidir por ellos lo que está bien y lo que está mal según su género, sin respetar sus gustos o, incluso, sin respetar su propio desarrollo consciente.

Si todavía, nosotros, los padres, nos cuestionamos esta clase de cosas… ¿Qué mensaje les estamos dando a nuestros niños? ¿Cómo pretendemos luchar por una igualdad si nosotros mismos criticamos o cuestionamos los propios juguetes que quieren nuestros hijos?

Y voy todavía más allá, ¿Cómo podemos querer hijos o hijas fuertes, independientes o seguros de sí mismos dentro de 20 años si cuando son pequeños no les damos la libertad de elegir sus propios juguetes?

 

¿Por qué es tan importante dejar que nuestros hijos e hijas elijan ese juguete o ese color?

Porque de esta manera les estamos dando libertad de elección, les estamos dando confianza en ellos mimos y les estamos mandando un poderoso mensaje de que no importa lo que digan los demás, si a ti te gusta, hazlo.

Y qué importante puede ser ese mensaje para toda la vida de nuestros hijos. Ese mensaje que solo nosotros como padres, y solo nosotros con la educación que les damos, podemos repetírselo o no.

 

Esta es la clave, qué hacemos nosotros como padres

El mundo les manda constantemente mensajes de “si eres niño así, si eres niña así” solo hay que observar una tienda de juguetes, los anuncios de la televisión o la reacción de otra gente ante el carro de tu hijo o el coche de tu hija.

Los juguetes son juguetes y los colores son solo colores. Dejemos de juzgar los juguetes de nuestros hijos y peor aún, los juguetes de los otros niños.

Todavía me sorprendo al escuchar en el parque a algún papá o alguna mamá decir a su pequeño que no coja el cubo rosa, mejor el verde que es de niño.

Solo existen esos llamados juguetes de niña o de niño porque lo decidimos nosotros como adultos. Si nosotros dejamos de juzgar y de etiquetar, nuestros hijos e hijas dejaran también de hacerlo.

Somos nosotros quienes damos importancia a si algo es de un color o de otro, nuestros pequeños esa importancia todavía ni la ven ni la comprenden.

Nuestros niños están explorando, aprendiendo, jugando, están haciendo millones de conexiones en sus cerebros en construcción, así que este es el momento idóneo para que aprendan a ser fuertes, tolerantes, respetuosos, independientes.

Aprovechemos esta oportunidad para una educación en igualdad, basada en el respeto por todos y en el respeto por ellos mismos, porque todo lo que aprendan en la primera infancia, quedará grabado en ellos.

Solo nosotros como padres podemos acabar con esto, hacer de la educación una inclusión sin estereotipos, sin influir en los gustos o en las elecciones de nuestros hijos, sin fijar nuestras expectativas en ellos, dejando que sean libres y tomen sus decisiones.

 

¿Qué podemos hacer en casa para educar en igualdad?

  • Rebajar nuestras expectativas hacia nuestros hijos
  • Ser un ejemplo en casa de cooperación y ayuda
  • Involucrarlos en todo lo que hagamos, para que se sientan integrados e importantes
  • No dejarnos llevar por colores o catalogar los juguetes
  • Dejar libertad de elección
  • No juzgar
  • Explicar cuando necesiten una respuesta
  • Cuidar nuestro lenguaje y nuestras expresiones

Educar en igualdad llevará a una igualdad en el futuro, pero para esto los primeros que debemos de ser conscientes somos nosotros como padres.

Hagámoslo por ellos y ellas, pero también por nosotros.

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

 

Artículo escrito por:

Ana Torres Rojo, experta en crianza respetuosa y directora de la web Mami me mima

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