La importancia del diálogo entre padres y docentes » LetsFamily
embarazo

La importancia del diálogo entre padres y docentes

Nuestros niños pasan gran parte del día dentro de la escuela, acompañados por sus docentes. Además de enseñarles lengua, matemáticas, ciencias y demás asignaturas, los maestros transmiten valores, inculcan buenos hábitos y contienen afectivamente a sus alumnos. Su rol es tan importante para el crecimiento y el desarrollo social de los niños y adolescentes que es fundamental que nosotros, los padres, les demos a la comunicación con ellos la importancia y la atención que se merecen.

Jugando en el mismo equipo

El principio del que siempre debemos partir cuando haya una situación de comunicación con la escuela, ya sea una reunión grupal o una entrevista individual, e incluso para las comunicaciones escritas, es que tanto los padres como los docentes deben ser aliados que persigan un objetivo en común: la educación infantil y el bienestar del niño en todo sentido. Si nos dedicamos a repartir acusaciones o echar en cara al otro sus actitudes, en lugar de aliados parecemos rivales, el niño lo percibe y ello repercutirá negativamente en su desempeño escolar.

El respeto ante todo

Todo diálogo entre un docente y un padre o una madre debe mantenerse dentro de un marco de respeto. Aún cuando la maestra nos cite para decirnos algo que no nos gusta oír, o si estamos convencidos de que ella está equivocada y que no conoce bien al niño (o peor aún, que no lo sabe valorar) debemos mantener la compostura y recordar que somos todos adultos velando por los intereses del niño.

Aprender a escuchar

Es cierto que a veces solamente queremos que alguien nos preste un oído y poder desahogarnos. Por ejemplo, si estamos convencidos de que el mal desempeño del niño en sus últimos exámenes se debe a las tensiones que vive en casa frente a un divorcio, o el nacimiento de un hermanito. Sin embargo, debemos hacer el esfuerzo de escuchar también al otro y procurar prestar atención a su punto de vista. ¿Cómo podemos pretender que nuestros hijos nos escuchen si nosotros no predicamos con el ejemplo?

Aprender a aceptar

A veces, las tensiones propias de las interacciones entre padres y docentes hacen que caigamos en la tentación de hacer oídos sordos, ponernos en una actitud defensiva y simplemente descartar lo que dice el otro. ¿Cómo puede ser que el dulce y amoroso niño que tenemos en casa se comporte de tal o cual manera en clase? Es imposible, ¿o no?

Lo cierto es que cuando nuestros hijos están en la escuela no necesariamente siguen las mismas reglas que en casa, es otro mundo al cual ellos pertenecen y nosotros no. Ya no están en nuestras manos sino en el de sus docentes. Escuchemos, pues, lo que ellos tengan que decirnos y aceptemos que ellos conocen otras facetas de nuestros hijos que tal vez se nos escapan.