“Secuestrar” los regalos de Navidad, ¿es una buena idea?

Comentar: (0)

Compartir:

regalos

Vienen unas fechas en las que la tradición manda tener detalles con los más pequeños, pero a veces esto se convierte en una avalancha que deja a los niños desconcertados. Muchos padres optan por reservar algunos de esos presentes e ir dárselos a lo largo de todo el año.

Niños “hiperregalados”

Llegan las Navidades y cuando hay niños de por medio se vive con especial ilusión. Uno de los momentos más bonitos es ver cómo sus caras se llenan de felicidad al abrir sus regalos y la satisfacción ver que hemos acertado con nuestra elección. En muchas familias se da el caso de que hay pocos niños y entre regalos de tíos, abuelos y padres, podemos encontrarnos con una auténtica avalancha de juguetes difícil de gestionar por los niños. De hecho, algunos expertos hablan del “síndrome del niño hiperregalado”, que provoca que los niños pierdan la ilusión y se vuelvan “caprichosos, egoístas y consumistas”.

 

La regla de los cuatro regalos

Para evitar estas consecuencias negativas, se habla de la regla de los cuatro regalos para poner un poco de cordura en el tema de los excesos navideños. La regla sería:

 

  1. Algo de ponerse (ropa, zapatos...).

  2. Algo para leer

  3. Algo que deseen

  4. Algo que necesiten

 

También es buena idea regalar experiencias, como una función de teatro, una visita a un parque temático... Si ya sabemos qué familiares van a hacerles regalos, podemos pedirles de antemano algunos de los puntos anteriores. Con los niños, a la hora de escribir la carta a los Reyes Magos, también podemos trabajar la moderación explicándoles que hay muchos niños en el mundo y que os reyes no pueden traerle tantas cosas a todos.

 

Dosificar los regalos

Frente a esta realidad, en muchas familias se opta por “secuestrar” una parte de los regalos, guardarlos fuera del alcance de los niños y entregárselos a lo largo del año. Una de las ventajas de esta decisión es que los peques pueden recibir juguetes no solo en Navidad o su cumpleaños, sino en cualquier momento. Además, estos regalos guardados nos pueden servir para premiarle por algún logro o, por ejemplo, entretenerlo si tiene que pasar unos días en casa por estar enfermo. Los papás también podemos ver cuándo le ha sacado todo el partido posible a un juguete antes de sacar el siguiente. Entre las desventajas, la más importante son problemas familiares, ya que ellos compran el regalo con ilusión y quieren ver la cara del niño al abrirlo. Pueden no entender que ese presente que han comprado con tanto cariño se tenga que quedar en el armario. Si aún así, no hemos podido sortear la avalancha de juguetes podemos intentar fomentar el valor de la solidaridad sugiriendo que done uno de sus presentes a un niño que no haya recibido ninguno. Aunque se niegue (no debemos obligarle), le habremos hecho reflexionar sobre el tema.

 

 

Si te ha interesado este tema, lee el siguiente artículo:

¿Te ha gustado este artículo?

Coméntalo

0

Valóralo

Votar estrellas: 

Aun no tiene votos. Se la primera en votar.

Compártelo en redes sociales

Hola, tienes que registrarte o iniciar sesión para enviar tus comentarios. Gracias!

Artículos relacionados

Permitir cookies