Postparto: ¿Por qué tengo sequedad vaginal?

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Después del nacimiento de tu bebé es probable que experimentes algunas molestias: los dolorosos entuertos, los abundantes loquios, tirantez en la zona de la episiotomía o la cicatriz de la cesárea, y para tu sorpresa, también puede aparecer resequedad vaginal. ¿A qué se debe, y cómo se la puede tratar?

¿Por qué aparece sequedad?

La sequedad vaginal es producto del descenso brusco de los estrógenos. Es frecuente en el postparto debido al comienzo de la lactancia materna, durante la cual se liberan otras hormonas (oxitocina y prolactina) que hacen que el nivel de estrógenos baje de repente. También se puede sufrir sequedad vaginal por otros motivos, como el uso de anticonceptivos orales o la llegada de la menopausia.

¿Cuáles son sus síntomas?

Además de sentir la vagina más tirante y reseca, algunas mujeres sienten molestias en la zona así como picazón. Otra de las consecuencias es que aumenta el riesgo de padecer infecciones. Finalmente, la sequedad vaginal puede dificultar las relaciones sexuales, ya que la penetración se torna dolorosa. Por eso, es muy importante que ante la aparición de este síntoma acudas a tu médico.

¿Cuál es el tratamiento recomendado?

En algunos casos extremos, la sequedad vaginal se trata con hormonas. Pero si estás dando el pecho a su bebé, no se aconseja este tipo de tratamiento. Por fortuna, la sequedad vaginal mejora en cuanto se termina la lactancia. Y hasta ese entonces, es muy sencillo de tratarla con productos de aplicación local: hidratantes de uso diario por un lado, y lubricantes de base oleosa para el momento de las relaciones íntimas.

Medidas para prevenir y mejorar

Además de los productos mencionados, existen varias medidas que puedes adoptar que ayudan a mejorar este síntoma. Por un lado, higienizarte correctamente el área de la vagina sin utilizar jabón, mejor solo agua o un gel suave. Tampoco exageres con la higiene, pues limpiarte varias veces al día puede agravar la sequedad al destruir el pH vaginal. Utiliza ropa de algodón que permita a la piel transpirar, en lo posible poco ajustada, y en lo posible procura no abusar de los protectores diarios ni utilizar tampones. Mantenerte bien hidratada bebiendo suficiente líquido, evitar las comidas picantes, el tabaco y las bebidas alcohólicas también puede ayudar.

Con respecto a la vida íntima, si bien tu primer impulso puede ser huirle a los encuentros sexuales, lo cierto es que retomar las relaciones parece ser una clave para mejorar la sequedad vaginal. Eso sí, asegúrate de mantener un prolongado juego previo y de que la penetración no sea dolorosa. El uso del lubricante resulta una gran ayuda.

 

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