Qué tipos de parto existen

Comentar: (0)

Compartir:

PLEASE SET ALT

El parto supone el momento final del embarazo y, por supuesto, el más esperado. Durante meses, los padres aguardan el instante en que puedan ver por primera vez a su bebé. Pero no todos los alumbramientos son iguales, por eso vamos a explicarte los diferentes tipos de partos que existen:

Parto Natural

Se denomina parto natural a aquel en que los médicos no tienen que aplicarle a la madre anestesia ni medicación de ninguna clase para que se desarrolle con éxito. En este tipo de parto, juega un papel fundamental la preparación previa que haya llevado a cabo la futura mamá. Y es que las clases preparatorias ayudan a la embarazada a poder controlar el alumbramiento de manera más precisa y, sobre todo, natural.

Los masajes perineales, aprender métodos para respirar y los ejercicios de Kegel son herramientas muy útiles para facilitar que el parto tenga lugar sin complicaciones. Con esta clase de alumbramiento, la mujer puede percibir mejor los esfuerzos que realiza el bebé y, de esta manera, puede ayudarle a salir al mundo. Otra de las ventajas del parto natural es que la recuperación posterior es más rápida.

Parto por cesárea

Este parto se caracteriza porque el especialista tiene que practicar una incisión en el abdomen y el área del útero para sacar al bebé al exterior. Los médicos suelen recurrir a esta operación quirúrgica cuando el parto vaginal presenta complicaciones, como el sufrimiento del bebé, las infecciones uterinas, la distocia y también en los casos de partos múltiples y niños de mucha envergadura.

Según dictamina la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 15% de los alumbramientos que se producen actualmente en los países desarrollados se realizan mediante cesárea. Un porcentaje que se ha incrementado en los últimos años, sobre todo en los centros médicos privados.

Parto en el agua

Esta tipo de parto adquirió mucha popularidad en la década de los 60, tanto en Estados Unidos como en Europa. Los partidarios del parto en el agua destacan, entre sus beneficios, que la mujer y su bebé presentan menos ansiedad. Asimismo, se reducen las lesiones y los desgarros en la zona del periné y la madre tiene mayor libertad en sus movimientos.

Esta modalidad no impide que la futura mamá reciba medicación y analgésicos. No obstante, muchas mujeres embarazadas ven el parto en el agua con reservamos, puesto que existen ciertas probabilidades de que el niño trague agua. También es posible que surjan complicaciones a la hora de utilizar los equipos que monitorizan sus constantes vitales.

¿Te ha gustado este artículo?

Coméntalo

0

Valóralo

Votar estrellas: 
1

Average: 1 (2 votes)

Compártelo en redes sociales

Hola, tienes que registrarte o iniciar sesión para enviar tus comentarios. Gracias!

Artículos relacionados