Preconcepción

En esta sección te recomendamos las mejores ideas para quedarte embarazada. Como por ejemplo, tener una cena romántica con tu marido.

Afrontar la infertilidad es una de las pruebas más duras por las que puede atravesar cualquier pareja. Desde la frustrada búsqueda de un embarazo, pasando por los estudios para detectar las causas, la confirmación del diagnóstico más temido hasta su posible tratamiento, existen muchas razones para que el amor se tambalee y la relación entre en jaque. Pero esto no tiene por qué ser así. ¿Cómo puedes sostener y ayudar a tu pareja frente a un diagnóstico de infertilidad?
Si estás buscando un embarazo y tienes alguna preferencia por el sexo de tu futuro bebé (ya sea por motivos personales o culturales, o bien por razones médicas, que también existen esos casos), es posible que intentes toda clase de trucos, basados en los días de ovulación, la dieta de la futura mamá y otros por el estilo. Pues bien, ¡no pierdes nada por intentarlo! ¿Sabías que también se dice que determinadas posiciones sexuales ayudan a concebir, bien un niño, bien una niña?
No es habitual, pero puede suceder: la posibilidad de embarazo existe aunque estés con la menstruación. Te explicamos por qué.
Cuando planificamos un embarazo, si nos preguntan qué queremos, lo primero que se nos viene a la mente es “que nazca sano”. Sin embargo, muchas personas tienen en su corazón el deseo fuerte de tener un niño, o bien una niña. Tal vez sea tu caso. Tal vez porque ya tienes tres hijos del mismo sexo y sueñas con “el que te falta”. Tal vez porque quieres conseguir “la parejita”. O quizás porque no te gustaría repetir con tu hija la crianza que tus padres tuvieron contigo, y crees que sería más fácil hacer las cosas a tu manera si tuvieras un varón. Como sea, existen algunos trucos (que, por cierto, no son infalibles) para tratar de favorecer a uno u otro sexo en la concepción.
A muchas parejas les da lo mismo tener que decorar el dormitorio de su bebé en tonos rosas o en celestes, ya que su sueño de tener un hijo no conlleva ninguna preferencia. En efecto, a algunas personas que aguardan con impaciencia la llegada del embarazo les cuesta comprender que otros se desesperen por conocer con antelación el sexo del bebé, e incluso que hagan lo posible por intentar elegirlo. Sin embargo, nadie debería juzgar a otras parejas sin ponerse primero en sus zapatos: existen diversos motivos que pueden llevarlos a preferir un niño o una niña. ¿Cuáles son?