¿Donación de embriones o donación de gametos?

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Los tratamientos de fecundación asistida han evolucionado mucho en las últimas décadas, al punto de permitir que una pareja antes considerada estéril pueda alcanzar un embarazo y convertirse en padres con la ayuda de la ovodonación, la donación de esperma e incluso, la donación de embriones. ¿Qué diferencias hay que contemplar cuando se consideran dichas técnicas?

Cuando solo hace falta un poco de ayuda

Por supuesto que los tratamientos apuntan, en primer lugar, a que una pareja pueda concebir un hijo con sus propias células, y a veces ello es posible mediante la fecundación asistida o una fecundación in vitro. Cuando la calidad del esperma del hombre no es la ideal, pero algunos de sus espermatozoides son viables, o cuando la mujer tiene dificultades para concebir naturalmente pero se pueden obtener sus óvulos mediante estimulación ovárica, lo ideal es que el hijo conserve la carga genética de ambos padres.

Donación de gametos

La donación de óvulos o la donación de semen son el camino elegido por aquellas parejas en las cuales uno de ellos tiene dificultades para engendrar un hijo con sus propias células, o bien presenta riesgos de transmitir alguna enfermedad genética de gravedad. Los tratamientos procuran que al menos la carga genética de uno de los padres se conserve.

La doble donación

Cuando han fallado los tratamientos con los gametos de los padres, siempre se puede recurrir a una doble donación de gametos: por un lado el esperma de un donante anónimo, por otro lado un óvulo también donado, que serán fertilizados in vitro y el embrión obtenido, implantado en la futura madre. La ley en España garantiza el total anonimato de ambos donantes. Una ventaja de este tratamiento es que como las personas donantes son jóvenes y están en buen estado de salud, las posibilidades de éxito son altas.

Ventajas de la donación de embriones

Por otro lado, si la pareja necesita recurrir a una doble donación, tiene la alternativa de adoptar embriones, procedentes de otros tratamientos de fecundación in vitro que han quedado vitrificados y cuyos progenitores han decidido donar porque no piensan utilizarlos en un futuro para lograr otro embarazo.

Este tratamiento tiene algunas ventajas por el de la doble donación: por un lado, el coste suele ser significativamente menor, ya que no hay que compensar económicamente a los donantes. Por otro lado, no hay lista de espera y la calidad de los embriones también es alta, aunque la tasa de éxito suele ser menor a la de la doble donación en fresco debido a la vitrificación. Finalmente, hay quienes piensan que vale la pena contemplar esta alternativa puesto que así se les da una oportunidad de nacer a aquellos embriones ya formados.

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