Tras 4 años de tratamientos su historia llegó a nosotros » LetsFamily
embarazo
Tras 4 años de tratamientos su historia llegó a nosotros- Madres con Historia

Tras 4 años de tratamientos su historia llegó a nosotros

Hola a tod@s : 

Mi nombre es Sonia y me gustaría compartir un poquito de mi historia con vosotros.

Después de estar un año intentando quedarme embarazada sin éxito, empezamos con la odisea de los tratamientos de fertilidad. Al principio comenzamos en la seguridad social en la que pasamos por cuatro inseminaciones y cuatro in vitro. En esos cuatro intentos in vitro tuvimos dos positivos pero acabaron en abortos ectópicos porque las betas eran muy bajas. Para los médicos fue algo normal por el porcentaje de la beta, pero para nosotros fue como un aborto normal ya que nos había salido positivo y teníamos esperanzas en ellos.

Cuando agotamos las oportunidades en la seguridad social decidimos seguir intentándolo en las clínicas privadas. La verdad es que tuvimos mucha suerte porque decidimos continuar  el proceso con un profesional de los pies a la cabeza que nos ayudó mucho durante los tratamientos y que nos indicó todos los pasos que teníamos que seguir. Aun así tampoco fue nada fácil, pasamos por otros cuatro tratamientos in vitro hasta que conseguimos un positivo que fue a fin y tuvimos a nuestro bebé.

Todo el proceso de tratamientos duró cuatro años. Durante este tiempo me pasó de todo por la cabeza y mis sentimientos eran como una montaña rusa, pero tenía que seguir adelante para conseguir nuestro objetivo. Tuve momentos malos, en los cuáles me costaba seguir adelante, pincharme la medicación, lidiar con los comentarios de las personas o incluso ver lo que había a mi alrededor (amigos y conocidos quedándose embarazados sin esfuerzo).

Todo eso es muy duro y si encima se me juntaba con algún momento de bajón hormonal….para que decir más. Pero seguimos adelante, sacando fuerzas de donde pudimos y conseguimos tener a nuestro bebé.

 

Mi experiencia con la Sanidad Pública y Privada

La verdad es que fue diferente la experiencia en la seguridad social y en la clínica privada. Fue peor la primera porque los procesos eran más largos y la atención no es tan personalizada como en la privada. Te da más tiempo a pensar, a buscar en internet (que lo hacemos todos y a veces sirve de poco, pero es inevitable), a intentar hacer todo lo posible para que ese ciclo sea el definitivo.

Aunque tengas que estar haciendo el pino durante una hora o comer una papilla de semilla de un árbol del amazonas que es incomible. Intentas hacer todo lo que lees o te cuentan para intentar  mejorar la calidad de los óvulos y el esperma para que ese mes sea el definitivo. Pero ni aun así… no había forma de que cambiara el resultado, y al final, hay veces que te limita en tu vida cotidiana.

En la clínica privada fue todo más fácil, los ciclos son más cortos y con menos medicación, por lo que los cambios que te producen también son menos. Y las dudas que me surgieron me las resolvieron de una forma clara para que se despejaran totalmente. Es verdad que tiene el factor económico en contra, pero a veces pagas ese gasto y  te sientes agradecido por el trato obtenido en ese momento. Además nosotros ya no teníamos ninguna otra opción.

 

La lección que aprendí

Durante esos cuatro años he vivido de todo,días muy malos, días que estaba radiante, días en los que no me acordaba del tema para nada, días en los que lo único que hacía era darle vueltas y vueltas…

Al final creo que es algo normal, que a todas ha podido pasar y que tenemos que intentar llevar lo mejor posible. Lo que realmente ayuda es ser positiva, enfrentar lo negativo,  dejarlo a un lado y pasar al siguiente paso. No te puedes estancar en los aspectos negativos, hay que mirar hacia delante y si quieres volver a intentarlo, ir a por ello.

Sé que es muy fácil decirlo, que vivirlo es diferente, pero os lo digo de primera mano, ya habéis visto el proceso que yo he tenido y os puedo garantizar que se vive todo mucho mejor siendo positivo y no quedándose con lo negativo, al final no sirve de nada, lo único que hace es hundirnos más en el agujero en el que podemos estar.

Yo conté también con la ayuda del equipo de Bienestar y Apoyo, porque te acompañan durante todo el proceso y están apoyándote en todos los pasos. A mí personalmente, me venía muy bien a la hora de desahogarme. Había veces que sólo necesitaba contarle a alguien lo que me ocurría sin querer que me dijera si estaba bien o mal, incluso había otras veces que sólo tenía ganas de llorar. Ellos estaban ahí a mi lado y me apoyé mucho en ellos.

Espero que os haya servido mi historia para daros fuerzas y ánimo, y para ver que al final con positividad y esfuerzo, se puede seguir adelante.

 

Si te ha interesado este tema, lee el siguiente artículo: