Mitos sobre alimentación en los bebés

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Nutrición Bebé

Los padres recibimos con frecuencia mensajes contradictorios sobre la lactancia y la alimentación de los bebés. Desmontamos los mitos más frecuentes en bebés menores de un año.

Lee con atención porque todas estas afirmaciones sobre la nutrición y alimentación de los bebés son falsos mitos, pero es muy probable que las hayas oído en forma de consejos más de una vez. Te explicamos por qué no tienen razón de ser.

 

1.- Mientras dé el pecho no debo comer alimentos que producen flatulencia, como coliflor o judías, porque pasaré los gases a mi bebé. FALSO.

Explicación: Se ha comprobado que los alimentos que consume la madre no producen gases ni cólicos al bebé.

 

2.- Es mejor que la madre no coma alimentos de sabores fuertes, como ajo, cebolla o platos picantes  durante la lactancia, porque los sabores pasan a la leche. FALSO.

Explicación: Al contrario. Es cierto que el sabor de las comidas que consume la madre pasa a la leche. Pero precisamente esos cambios de sabor favorecen, cuando se introduce la alimentación complementaria, que el bebé acepte los nuevos sabores. Lo mejor es que la madre tenga una alimentación lo más variada y equilibrada posible.

3.- En cada toma hay que ofrecer al bebé los dos pechos. FALSO.

Explicación: Es importante que el bebé vacíe bien el primer pecho antes de ofrecerle el otro, ya que la leche del final es más rica en grasas y, por lo tanto, más nutritiva y saciante. En cada toma le ofreceremos primero el pecho que está más lleno. Cuando el bebé termina con ese pecho y lo suelta, podemos ofrecerle el otro por si quiere seguir comiendo. A veces lo hará, y otras veces no. Recuerda que los bebés autorregulan su apetito.

 

4.- El bebé tiene que tomar leche de continuación hasta los 18 meses por lo menos. FALSO.

Explicación: Los pediatras aseguran que, a partir de los 12 meses, los niños pueden tomar leche de vaca entera. La leche adaptada y los lácteos elaborados con ella no tienen razón de ser a partir del año de vida. Y la leche materna es más grasa que la de vaca, así que tampoco tiene sentido dar a los peques leche normal desnatada o semidesnatada.

 

5.- El mejor remedio contra los cólicos del bebé son las infusiones de anís estrellado o manzanilla. FALSO

Explicación: El anís estrellado contiene un principio activo, llamado anetol, que puede causar convulsiones e intoxicaciones a los bebés, por mucho que alivie a los adultos. Y la manzanilla no se ha demostrado que funcione. Además de sus posibles efectos secundarios, las infusiones llenan la tripa pero no tienen ningún valor nutricional, por lo que podemos estar interfiriendo en la correcta alimentación de nuestro hijo. Hasta los seis meses, el único líquido que necesitan tomar los bebés es la leche materna.

6.- Hasta que el bebé no eructe, no va a poder descansar de la toma. FALSO.

Explicación: La cantidad de gases que tiene que expulsar el bebé depende del aire que trague durante la toma. Los bebés alimentados a biberón suelen tragar más aire que los que toman el pecho. En cualquier caso, la cantidad de gases que sueltan los bebés al finalizar cada toma va variando. Y no hace falta darles palmaditas en la espalda, como en las películas. Para ayudar al peque, suele bastar con frotar su espaldita o cambiarlo de postura.

 

7.- Cuanto más tarde introduzcamos en la dieta del bebé los alimentos potencialmente alergénicos, mejor. FALSO.

Explicación: Hasta hace unos años, las recomendaciones en niños de “riesgo alérgico” eran retrasar la introducción de los alimentos sólidos y, especialmente, la de los alimentos potencialmente alergénicos. Pero ahora se sabe que ofrecer huevo, frutos secos molidos o pescado a los niños a partir de los seis o siete meses, en lugar de esperar a que haya cumplido el año, disminuye la probabilidad de que el niño desarrolle una alergia a esos alimentos en el futuro.

 

8.- Los bebés duermen mejor si toman una papilla de cereales por la noche. FALSO.

Explicación: Los bebés se despiertan por la noche… porque son bebés. Es una cuestión de maduración, a medida que crecen van aguantando más tiempo dormidos. Y los cereales pueden causarles una digestión pesada (además de que alimentan menos que la leche materna), lo que entorpece su sueño y les causa más despertares.

 

9.- Al principio, cuando introducimos los sólidos, es mejor dárselo todo triturado para que no se atragante. FALSO.

De hecho, eso de alimentar a los bebés con purés es un invento bastante moderno. El baby led weaning (BLW) o alimentación complementaria a demanda, que propone ofrecer al niño la comida en trocitos que pueda sujetar con sus dedos y llevarse a la boca, le permite regular mejor lo que comen e impide car en excesos.

 

 

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