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Adiós al pañal

En esta época del año solemos beber más líquidos, al igual que consumimos más alimentos ricos en fibra, y eso fomenta que hagan más caca y pis a lo largo del día, por lo que resulta más fácil acertar cuando acompañemos a nuestro hijo al baño. Otra ventaja es que en caso de que se produzca algún escape, resulta más fácil cambiarlos porque llevan poca ropa ahora que hace calor. Y además de todo lo anterior, si los padres estuvieran de vacaciones, mejor que mejor. La razón es que así podrán observar durante más tiempo a su hijo y determinar en qué momentos del día realiza sus necesidades, lo que sirve de ayuda para saber cuándo llevarle al inodoro una vez que se le retire el pañal.

 

Cómo quitarle el pañal

Aunque decir adiós al pañal pueda parecer complicado, la buena noticia es que, a diferencia de otros tipos de despedida, la del pañal no es ningún trauma para el pequeño. De hecho, seguro que está encantado de quitárselo y parecerse más a los mayores, que no llevan pañal. Pero eso no quiere decir que el paso se dé de un día para otro. Para empezar, cada niño tiene su ritmo: aunque en algunos casos en dos semanas se hayan olvidado de que algún día lo usaron, en otros costará un poco más. La razón es que se trata de una conquista natural del pequeño, que alcanzará progresivamente y cuando esté preparado, lo que suele ocurrir entre los dos y los tres años.

Es él quien marcará cuándo está listo para dar cada uno de los pasos porque es su cuerpo el que se está desarrollando y haciendo progresos. Por eso los especialistas contraindican presionar al niño para adelantar acontecimientos si aún no está preparado. ¿Y cuándo llega ese momento? Hay algunas pistas que nos pueden advertir de que ya está preparado. Por ejemplo, que parezca que le molesta el pañal y quiera quitárselo a toda costa. O que muestre signos de que se está aguantando el pis cruzando las piernas con fuerza o moviéndose mucho. Otras señales son que su pañal se mantenga seco durante largos períodos de tiempo y que él mismo sepa cuándo tiene ganas, cosa que papá y mamá descubrirán preguntándole si quiere que le quiten el pañal para hacer pis o caca en el orinal.

 

Consejos para lograrlo

La regla de oro es la paciencia, pero además de ser pacientes podemos echarle una mano con algunos “trucos”. Para que le resulte más fácil, los especialistas aconsejan instaurar unas rutinas: llevarle al baño al levantarse, cada tres horas durante el día y también antes de acostarle. Aún así, los primeros días puede costarle, y hay que estar preparado para tomarlo con deportividad. Sobre todo es importante no reprenderle nunca si se le escapa. En cualquier caso, si pasada una semana no ha hecho pis ni caca ni un solo día en el orinal, es bastante posible que nos hayamos precipitado. En ese caso, no pasa nada por volver a ponerle el pañal y dejarlo para más adelante.

 

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