Síntomas de embarazo: sofocos y calores

Comentar: (0)

Compartir:

Una mujer embarazada está tumbada en una cama con mucho calor, mirando un termómetro por si tiene fiebre

Al igual que les ocurre a las mujeres mayores durante la menopausia, los sofocos son un síntoma de embarazo que te puede tocar vivir. Se calcula que una de cada diez embarazadas experimenta estos repentinos aumentos de la temperatura corporal que puede hacerte sentir ahogada por el calor aún en medio de la nieve. ¿A qué se debe este síntoma? ¿Y cómo se lo puede enfrentar?

En qué consisten los sofocos

Muchas mujeres embarazadas sienten una sensación súbita de calor (independiente de la temperatura ambiente real que haya en ese momento). Se siente en el pecho, el cuello y la cabeza, aunque algunas mujeres también experimentan el llamado “síndrome de los pies calientes” que es, en realidad, un dolor y quemazón en la planta de los pies causados por la mala circulación sanguínea.

¿Cuáles son sus causas?

Los sofocos se experimentan en el primer y en el tercer trimestre, y en cada una de estas etapas del embarazo sus causas son diferentes. Mientras que en las primeras semanas el origen es principalmente hormonal, lo que ocasiona un mayor volumen de sangre en el cuerpo y un aumento en la temperatura corporal, hacia el final del embarazo los calores se deben al aumento de peso.

Qué hacer para contrarrestar el síntoma

Más allá de tener paciencia y de saber que los sofocos se irán yendo paulatinamente (aunque a veces continúan durante el posparto), los mejores remedios son refrescarse naturalmente y mantenerte bien hidratada. Los baños de agua tibia en lugar de agua caliente, las duchas frecuentes, el vestir ropa holgada y llevar contigo un abanico o un atomizador, todo ello te ayudará a paliar la insoportable sensación de calor.

También deberías abstenerte de las comidas picantes (que por otro lado no son buenas si padeces de acidez estomacal) y no realizar ejercicios físicos que te dejen extenuada. Por supuesto que mantenerte activa en el embarazo sigue siendo importante, en la medida de lo posible optar por ir a nadar, o realizar caminatas suaves en los días frescos.

Frente al síndrome de pies calientes, recuerda utilizar un calzado cómodo (incluso si debes comprarte un par que sea una talla más grande de lo habitual) y sin tacón, y masajea los pies y las piernas cuando tengas la oportunidad de descansar un rato.

Cuándo consultar a tu médico

Es importante que controles tu temperatura corporal, ya que si se eleva encima de los 37,5 ºC, en lugar de un sofoco o bochorno, se trata de fiebre. Si llega a aparecer, debes consultar a tu médico pues puede ser signo de una infección y deberías tratarla sin demora.

Si te ha interesado este tema, participa con nosotros:

¿Te ha gustado este artículo?

Coméntalo

0

Valóralo

Votar estrellas: 
5

Average: 5 (1 vote)

Compártelo en redes sociales

Hola, tienes que registrarte o iniciar sesión para enviar tus comentarios. Gracias!

Artículos relacionados