Mitos y verdades sobre las leches de fórmula infantiles
Este artículo trata de:
Son indudables los múltiples beneficios de la lactancia materna; aun así, hay casos en los que la madre opta por alternativas a dar el pecho, por ejemplo, alimentar al bebé con leches de fórmula o darle lactancia mixta (es decir, combinar lactancia materna con leches de fórmula), sea por la razón que sea.
Al contrario de lo que algunas personas suelen pensar, las leches infantiles están formuladas para satisfacer todas las necesidades y los requerimientos nutricionales del bebé. Así es. Ya sea como alimento principal del peque o en combinación con la leche materna, cubre todos los requerimientos nutricionales del peque para un óptimo crecimiento y desarrollo y lo acompañan en cada etapa.
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Mitos y verdades sobre las leches de fórmula infantiles
No es raro que surjan dudas sobre un tema tan amplio y complejo como el de las leches de fórmulas infantiles y cueste distinguir entre qué es verdad y cuáles son mitos. A continuación, trataremos de arrojar algo de luz sobre el tema.
Debes elegir entre leche materna o leche de fórmula: MITO
Los dos tipos de lactancia son compatibles entre sí; de hecho, pueden complementarse de tal manera que cubran todas las necesidades del bebé a la vez que cumplen los deseos o la elección de las madres. (Si decides combinarlas, estarás alimentando a tu bebé con la denominada lactancia mixta).
Igual que la lactancia materna, la alimentación con fórmula también es a demanda y se puede alargar tanto tiempo como se desee o sea necesario, adaptándose a cada etapa del desarrollo del bebé, por lo que podemos escoger aquella que más se adecúe al peque según su edad:
- Tipo 1: también conocida como la de iniciación, es óptima para alimentar al bebé de los 0 a los 6 meses (tanto por sí sola como combinada con lactancia materna).
- Tipo 2: es la leche de continuación, pensada para peques de 6 a 12 meses de edad (también perfectamente combinable con la lactancia materna).
- Tipo 3: sería la de crecimiento. Se trata del preparado lácteo ideal para alimentar a tu bebé a partir de los 12 meses.
Dejaré de producir leche si incorporo leches de fórmula a la dieta de mi hijo/a: MITO
Aunque es verdad que la cantidad de leche que produzcas dependerá de la frecuencia e intensidad con la que des pecho a tu bebé (cuando más mame el niño/a, más leche materna tendrás), tu cuerpo seguirá produciendo leche de forma natural siempre que tú sigas amamantando al bebé. La producción de leche no cesará hasta el día que tu hijo/a deje de mamar.
La leche de fórmula no es saludable ni segura: MITO
La leche de fórmula no solo es segura y saludable, sino que cubre todos los requerimientos nutricionales del bebé. De hecho, estas leches están formuladas para que sean lo más parecidas posible a la leche materna.
Puedes dar la leche de fórmula a tu peque bien en biberones de cristal o de plástico y bien en tetinas de silicona o de látex. Recuerda elegir la talla ideal para tu bebé (es preferible si son de flujo lento) y cambiarlas cada dos meses aproximadamente.

Cómo preparar biberones de leche de fórmula
- Con las manos limpias, calentar agua a no menos de 70ºC.
- Añade un cacito de leche de fórmula por cada 30ml de agua. Agrega primero el agua y luego la leche de fórmula.
- Coloca el biberón (cerrado) bajo el grifo o en un recipiente con agua fría para enfriarlo/templarlo.
- Comprueba en el dorso de la mano que la leche no queme.
- Una vez el bebé haya acabado de comer, lava y desinfecta el biberón.
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