Buen agarre en la lactancia: cómo evitar las grietas
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Si estás empezando a dar el pecho, es posible que hayas oído frases como “al principio tiene que doler” o “el pezón tiene que acostumbrarse”. Sin embargo, aunque durante los primeros días puede haber cierta sensibilidad, el dolor intenso, persistente o acompañado de grietas no debería asumirse como algo inevitable. Un buen agarre en la lactancia es uno de los aspectos más importantes para que la toma resulte eficaz y cómoda. Cuando el bebé se agarra de forma superficial, el pezón recibe más presión y fricción, lo que puede favorecer la aparición de dolor y heridas.
La buena noticia es que hay señales muy concretas que puedes observar durante la toma. Te contamos cómo reconocer un agarre adecuado, qué puedes hacer si te duele y cuándo conviene pedir ayuda.
Índice de contenidos
¿Por qué aparecen las grietas durante la lactancia?
Las grietas son pequeñas lesiones que aparecen en la piel del pezón y que pueden resultar especialmente dolorosas durante las tomas. Una de las causas más frecuentes es que el bebé realice un agarre demasiado superficial.
Cuando esto ocurre, gran parte de la presión de la succión recae directamente sobre el pezón. Si esa situación se repite toma tras toma, aumenta el riesgo de irritación y lesión.
Un estudio realizado con 1.243 madres y bebés encontró una asociación importante entre una técnica de lactancia deficiente y la aparición de grietas durante el primer mes. Esto no significa que todas las grietas tengan necesariamente el mismo origen, pero sí que el agarre es una de las primeras cuestiones que merece la pena revisar.
El agarre superficial y el traumatismo del pezón
Una idea sencilla puede ayudarte a comprender qué ocurre: El bebé debe agarrarse al pecho, no solamente al pezón.
Si dentro de la boca queda únicamente el pezón o una porción muy pequeña del pecho, la presión se concentra en una zona reducida. En cambio, con un agarre profundo el bebé introduce en la boca el pezón y una parte más amplia del tejido mamario. De esta manera, la succión resulta más eficaz y la presión sobre el pezón disminuye.
No todas las grietas tienen una única causa
Aunque el agarre superficial es una causa frecuente, no es la única posibilidad.
Una ingurgitación importante, por ejemplo, puede hacer que la areola esté tan tensa que al bebé le resulte difícil conseguir un agarre profundo. También pueden existir dificultades relacionadas con la posición, la anatomía o la función oral del bebé u otros problemas que requieren una valoración individual.
Por eso, si las grietas persisten incluso después de revisar el agarre, conviene buscar la causa en lugar de pensar que simplemente hay que seguir soportando el dolor.

¿Cómo es un buen agarre en la lactancia?
A veces decimos “el bebé tiene que agarrarse bien”, pero ¿qué significa exactamente?
Un buen agarre no depende de reproducir una postura perfecta. Lo importante es que el bebé pueda mamar de forma eficaz y que la toma resulte cómoda para la madre.
El bebé se agarra al pecho, no solo al pezón
Para conseguir un agarre profundo, la boca del bebé debe abrirse ampliamente y abarcar no solo el pezón, sino también una parte suficiente del tejido mamario.
En general, durante un buen agarre puedes observar que:
- la boca está bien abierta
- el mentón está pegado o muy próximo al pecho
- los labios están hacia fuera, especialmente el inferior
- el bebé abarca una porción amplia del pecho
- las mejillas permanecen redondeadas durante la succión
- la mandíbula realiza movimientos profundos
- la toma no provoca dolor persistente
No hace falta estar midiendo milímetros de areola ni intentando que todo parezca exactamente igual que en una fotografía. Cada pecho y cada bebé son diferentes. Lo importante es observar cómo funciona esa toma.
Cinco señales de que el agarre va bien
Un buen agarre suele observarse cuando el bebé mantiene la boca ampliamente abierta, tiene el mentón próximo al pecho, los labios están hacia fuera, realiza movimientos profundos de mandíbula y la toma resulta cómoda para la madre. Si además puedes percibir o escuchar cómo traga leche, es una buena señal de que la succión está siendo eficaz.
Señales de que conviene revisar el agarre
Hay algunas pistas que pueden indicar que el agarre necesita un pequeño ajuste:
- el dolor continúa durante toda la toma
- el bebé parece agarrarse principalmente al pezón
- se suelta continuamente
- empieza bien colocado, pero poco a poco se aleja y tira del pezón
- las mejillas se hunden de forma marcada al succionar
- después de las tomas el pezón aparece repetidamente muy comprimido o deformado y además existe dolor
Ninguna de estas señales permite por sí sola hacer un diagnóstico, pero sí pueden indicar que merece la pena observar con más atención cómo se está produciendo la toma.

Cómo favorecer un agarre correcto al dar el pecho
No existe una única postura perfecta para amamantar. Algunas madres están más cómodas en posición de cuna, otras en posición de rugby, tumbadas o semirreclinadas. Más que buscar “la postura correcta”, el objetivo es conseguir una posición que permita al bebé acercarse bien al pecho y abrir ampliamente la boca.
Coloca al bebé cerca antes de empezar
Antes de buscar el agarre, intenta que el cuerpo del bebé esté próximo al tuyo. Si tiene que girar mucho la cabeza o su cuerpo está demasiado separado, mantener un agarre profundo puede resultar más difícil. Cabeza, cuello y tronco deberían quedar cómodamente alineados, sin obligar al bebé a girarse para poder mamar.
Espera a que abra bien la boca
Una secuencia sencilla puede ayudarte:
Nariz frente al pezón → Esperar una apertura amplia → Acercar al bebé al pecho.
Acerca el pezón a la zona de la nariz o del labio superior y permite que el bebé realice sus movimientos de búsqueda. Cuando abra ampliamente la boca, acércalo hacia ti.
La idea no es empujar el pezón dentro de su boca, sino acercar al bebé al pecho en el momento adecuado.
No busques una postura “perfecta”
Dos madres pueden amamantar de formas muy diferentes y ambas tener un buen agarre. Tu anatomía, el tamaño del bebé, el momento del posparto o incluso una cesárea pueden hacer que algunas posiciones sean más cómodas que otras.
¿Qué hacer si el agarre duele?
Si una toma duele de forma clara, no necesitas mantener al bebé agarrado esperando que el dolor desaparezca. Puede ser más útil detenerse y volver a intentarlo.
No es necesario aguantar una toma dolorosa
Si notas que el bebé ha quedado agarrado únicamente al pezón o el dolor continúa, puedes romper suavemente el vacío antes de retirarlo.
Introduce con cuidado un dedo limpio en la comisura de su boca y espera a que deje de hacer succión. Después puedes volver a colocarlo e intentar conseguir un agarre más profundo.
Recuerda esta secuencia:
Duele → Revisa → Desengancha suavemente → Recoloca → Comprueba.
Si tienes que repetirlo varias veces, no significa que estés haciendo algo mal. Madre y bebé están aprendiendo juntos.
Volver a colocar también forma parte del aprendizaje
Especialmente durante los primeros días, puede ser necesario realizar varios intentos hasta encontrar una posición cómoda.
Muchas veces una persona con experiencia observando una toma puede detectar pequeños detalles que son difíciles de ver desde tu propia posición.
¡Es normal necesitar ayuda!
Cómo saber si el bebé está mamando de forma eficaz
El agarre no debe valorarse únicamente mirando la posición de los labios. También hay que observar qué ocurre durante la toma.
Observa la succión y la deglución
Al inicio, el bebé puede realizar succiones más rápidas para estimular la salida de la leche. Después suelen aparecer movimientos más amplios y rítmicos de mandíbula. En muchos momentos también podrás percibir o escuchar cómo traga.
Estas señales indican que no solo está succionando, sino que está consiguiendo transferir leche.
El bienestar del bebé también importa
Si el bebé se suelta continuamente, tiene grandes dificultades para mantenerse agarrado o existen dudas sobre si está tomando suficiente leche, conviene consultarlo. También es importante valorar su evolución y su ganancia de peso con los profesionales sanitarios que realizan su seguimiento.
Un agarre puede parecer adecuado a simple vista y, sin embargo, no estar funcionando bien. Por eso es importante observar a la madre, al bebé y la toma en conjunto.

¿Qué hacer si las grietas continúan?
Si has revisado el agarre y las grietas siguen empeorando o el dolor continúa siendo importante, no tienes que seguir probando sola. Pueden haber otros factores que merecen valoración.
Cuando mejorar el agarre no parece suficiente
Un profesional puede observar una toma y revisar aspectos como:
- la posición del bebé
- la profundidad del agarre
- si existe ingurgitación
- la función oral del bebé
- otras posibles causas de lesión o dolor
- si la transferencia de leche está siendo adecuada
¿Cuándo pedir ayuda profesional?
No es necesario esperar a que el dolor sea insoportable. Pide ayuda si:
- El dolor durante las tomas es intenso o persiste
- las grietas empeoran o no mejoran
- existe un sangrado importante;
- el bebé tiene dificultades continuas para agarrarse
- se suelta repetidamente y no consigue mantener la succión
- tienes dudas sobre si está recibiendo suficiente leche
- existe preocupación por su evolución o ganancia de peso
- hay cualquier otro síntoma en el pecho que te preocupe
Puedes consultar con tu matrona, pediatra o con un profesional sanitario con formación específica en lactancia.
Preguntas frecuentes sobre el agarre y las grietas
Un buen agarre también se aprende
En conclusión, la lactancia no es una prueba que haya que superar a la primera. Es una relación que madre y bebé van aprendiendo juntos.
Un agarre profundo ayuda a proteger el pezón y facilita que el bebé pueda mamar eficazmente. Observar su boca, su mentón, el movimiento de la mandíbula y, sobre todo, cómo te sientes durante la toma puede ayudarte a detectar rápidamente si algo necesita ajustarse.
Si las tomas siguen siendo dolorosas o las grietas no mejoran, pide que un profesional observe una toma completa. Un pequeño ajuste puede marcar una gran diferencia.
Fuentes
- Asociación Española de Pediatría (AEP) — EnFamilia. Dolor en los pezones y grietas.
- Asociación Española de Pediatría (AEP) — Comité de Lactancia Materna. Técnicas de lactancia materna.
- UNICEF Parenting. Common breastfeeding positions.
- Medela. Seis sencillos pasos para conseguir un buen agarre para dar el pecho.
- Criar con Sentido Común. Cómo prevenir las temidas grietas del pezón (y qué hacer si aparecen).
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