Problemas durante la lactancia y cuidado del pecho
Este artículo trata de:
La lactancia no siempre se desarrolla sin problemas. Así, no es de extrañar que la madre encuentre dificultades para dar el pecho y ambos necesiten un tiempo para acostumbrarse, y, sobre todo, una valoración adecuada si aparecen dolor o dificultades.
Índice de contenidos
Problemas que pueden surgir en la lactancia
Durante la lactancia pueden aparecer diferentes dificultades, especialmente en las primeras semanas generalmente relacionadas con el agarre, la succión o la regulación de la producción de leche.
Entre las más frecuentes se encuentran:
- Dolor o grietas en el pezón
- Dificultades en el agarre o la transferencia de leche
- Bebé que se duerme en el pecho o realiza tomas poco eficaces
- Inflamación del pecho (ingurgitación, obstrucciones, mastitis)
- Sensación de poca o de demasiada leche
La mayoría de estas situaciones pueden resolverse con una valoración adecuada y acompañamiento profesional, sin necesidad de suspender la lactancia.
Dolor y grietas en el pezón
El dolor en la lactancia no es normal y suele indicar que algo necesita ajustarse. Las grietas suelen estar relacionadas con un agarre poco profundo o una succión ineficaz. El abordaje debe centrarse en corregir la causa y proteger la piel, favoreciendo la cicatrización en ambiente húmedo y evitando prácticas que resequen o irriten la zona.
Dificultades en el agarre o la transferencia de leche
Un agarre poco eficaz puede provocar dolor, tomas largas o poco efectivas y una transferencia de leche insuficiente.
Ante signos como dolor persistente, tomas muy largas o un bebé que no parece saciarse, es recomendable valorar la toma de forma individual.
Bebé que se duerme en el pecho o realiza tomas poco eficaces
Algunos bebés pueden mostrarse somnolientos o fatigarse al mamar, especialmente en los primeros días. Es importante valorar si la toma es eficaz y asegurar que el bebé está recibiendo suficiente leche.
Inflamación del pecho (ingurgitación, obstrucciones, mastitis)
En algunos momentos puede aparecer inflamación del pecho, que se manifiesta con dolor, tensión o zonas endurecidas en el pecho.
El manejo actual se basa en favorecer un drenaje eficaz, reducir la inflamación y evitar la sobreestimulación. El masaje intenso o agresivo no está recomendado.
Sensación de poca leche
Es frecuente que muchas madres sientan que no producen suficiente leche, especialmente en las primeras semanas. En la mayoría de los casos, esta percepción no corresponde a una baja producción real, sino a señales normales como tomas frecuentes o cambios en el pecho.
La producción se regula por la demanda: cuanto más eficaz y frecuente es la succión, mayor producción. Antes de pensar en falta de leche, es importante valorar signos fiables como el peso, los pañales y el estado del bebé.
Exceso de producción de leche (hiperlactancia)
Un exceso de producción puede provocar incomodidad en la madre y dificultar la toma del bebé y puede aumentar el riesgo de obstrucciones o inflamación del pecho. Por ello igual que en todas las dificultades anteriores se necesita valoración personalizada con una profesional experta en lactancia (IBCLC )
Amamantar con pezones invertidos o planos
Otros de los problemas que pueden aparecer durante la lactancia son los conocidos como pezones planos e invertidos, pero ¿en qué consiste esta complicación?
Normalmente el pezón se endurece y se pone erecto cuando hace frío o en respuesta a un estímulo táctil. En el caso de pezones planos, esto no pasa o sólo muy poquito. A veces incluso se contrae el pezón y desaparece, entonces se habla de pezón invertido.
En la mayoría de mujeres con pezones planos la lactancia es posible, aunque hace falta un poco de ayuda los primeros días para que el bebé se agarre al pecho. El bebé no mama del pezón, sino del pecho (areola). Hay que intentar que el bebé abra mucho la boca para abarcar una gran superficie de la areola.
Los pezones invertidos: observa cómo presionando dos puntos opuestos de la areola se hunden mucho más. Pueden dificultar el inicio, pero no impiden la lactancia. Se recomienda valoración individualizada del agarre y uso de ayudas solo si están indicadas.

Aspectos a tener en cuenta durante el embarazo antes que llegue la lactancia materna
Las dudas que surgen antes de empezar con la lactancia son numerosas ¿qué aspectos deberíamos tener en cuenta para lograr que la lactancia sea lo más exitosa posible?
Preparación para la lactancia
La preparación para la lactancia es muy importante y puede facilitar significativamente su inicio. Leer sobre lactancia y acudir a talleres permite adquirir una base útil y conocer qué esperar en los primeros días.
Además, realizar una asesoría prenatal de lactancia ofrece un acompañamiento más individualizado, permitiendo resolver dudas concretas, adaptar la información a cada situación y llegar al posparto con mayor seguridad.
La lactancia es fisiológica, pero también es un aprendizaje, y prepararse previamente puede marcar una gran diferencia en su evolución.
Pedir ayuda si tienes problemas durante la lactancia
Dar el pecho es la forma más natural de alimentar al bebé, pero eso no quiere decir que no se nos presenten dudas o dificultades. Por eso es importante contar con profesionales con formación específica en lactancia (IBCLC, matronas, pediatras) que pueden ayudarte a resolver las preguntas que te plantees o las dificultades con las que te hayas encontrado.
¿Es preciso preparar el pezón para la lactancia materna?
¿Te preguntas cómo preparar los pezones y el pecho para la lactancia materna? No es necesario preparar el pezón durante el embarazo. La mejor preparación que puedes tener para establecer una lactancia materna satisfactoria, tanto para tu hijo como para ti, es aprender acerca de este maravilloso proceso. Si bien todas nosotras estamos preparadas naturalmente para amamantar a nuestros bebés, es importante aprender del proceso y tener expectativas realistas, en este sentido una asesoría prenatal de lactancia con tu IBCLC de confianza te ayudará a llegar a la lactancia preparada.

¿Cómo cuidar el pecho durante la lactancia materna?
Durante la lactancia materna y ya desde el embarazo, el pecho crece, la areola se oscurece y el pezón puede cambiar de tamaño y la piel está más sensible, por ello incluso quizás notes molestias al ligero roce, aquí te muestro algunas pautas para su mejor cuidado:
Higiene con jabón neutro
La higiene siempre es importante, de eso no hay duda. Pero no por dar el pecho tienes que extremarla lavándote antes y después de cada toma, ya que puede resecar la piel y alterar su protección natural. La higiene habitual de una ducha diaria es suficiente, y si usas jabones neutros, que no sean agresivos, mejor aún.
Separar al bebé cuando acabe de mamar
Una práctica que ayuda a proteger el pecho es aprender a separar al bebé del pezón cuando acabe de mamar. Para hacerlo, lo más efectivo y sencillo es meter tu dedo meñique en la boca del bebé con suavidad, coger el pezón y tirarlo hacia ti y separarlo así del pecho sin que te haga efecto succión que puede molestar muchísimo.
Un buen sujetador
Elige un sujetador cómodo, mejor si es de algodón , sin costuras, aros o material que te irrite la piel, si lo compras en el embarazo mejor 2 o 3 tallas más de las que usas habitualmente.

Posiciones para amamantar y la colocación del bebé al pecho
Para facilitar la lactancia es importante encontrar posiciones que sean cómodas para ti y para tu bebé a la hora de amamantar al pequeño.
Las siguientes ideas pueden servirte de ayuda para encontrar posiciones para amamantar al bebé de una manera cómoda:
- Busca una postura cómoda y apoya tu brazo y la espalda con una almohada, y a ser posible coloca tus pies en un reposapies.
- Sostén al bebé con tu brazo y antebrazo, de tal forma que lo tengas apoyado en tu cuerpo y enfrentado al pecho, y que tu pezón esté a la altura de su nariz.
- Cuando el bebé huela el pezón, intentará cogerlo abriendo la boca, en ese momento acércalo rápidamente al pecho.
- Si el agarre es adecuado, podrás ver más aréola por la altura de la nariz que por el lado del mentón, que la nariz está ligeramente separada del pecho, y que no hay dolor o apenas un ligero cosquilleo al inicio.
- Cuando acabe la toma, ya sea porque el bebé se queda dormido después de haber estado un tiempo mamando, o porque él espontáneamente se ha separado del pecho, ingresa tu dedo meñique por la comisura de su boca, entonces presiona levemente tu pezón, el bebé abrirá la boca y lo podrás alejar del pecho.
- Luego colócalo suavemente sobre tu pecho (es posible que eructe o no), cuando esté profundamente dormido puedes elegir en continuar así o dejarlo en la cunita (cómo prefieras o el bebé tolere).
Es aconsejable ofrecer la toma al bebé ante la primera señal de hambre: mueve la carita de un lado a otro, saca la lengua, se pone la mano en la boca, es posible que si seguimos esperando o antes cambiemos pañal ya esté muy hambriento y sea más difícil de gestionar la toma.
Dado que al principio de la lactancia estarás en proceso de aprendizaje puedes dar de mamar en diferentes posturas y posiciones y escoger la que sea más cómoda para ti.
Aspectos estéticos relacionados con la lactancia
Encontrarás numerosa información de todo tipo relacionada con la lactancia, pero los cuidados generales de la piel y el estado del pecho constituyen un apartado que es más personal. Algunas consideraciones a tener en cuenta en este sentido son:
- Numerosos estudios señalan que dar el pecho o no, no repercute en la forma que éste tendrá después, ya que son la edad de la madre, el número de embarazos y las variaciones de peso, lo que más afecta.
- Durante el embarazo es importante una buena hidratación, higiene diaria, y si es necesario crema hidratante o antiestrías. Después del parto a ser posible continuar con el mismo cuidado evitando cremas en la aréola, ya que el bebé puede rechazar el pecho a causa de la crema.
- Es importante que sepas que no hay ninguna contraindicación para dar el pecho aunque hayas tenido una operación de aumento o disminución de mamas. Aunque puede haber alguna dificultad en el caso de la reducción. Las principales dolencias que pueden afectar a las madres en período de lactancia son las grietas en el pezón.

No te desanimes si al principio tuvieras dificultades para dar el pecho, cuánto más pronto busques ayuda, más pronto podrás resolverlo y antes podrás disfrutar de tu lactancia. En este sentido los profesionales mejor preparados para ello son las Consultoras de Lactancia (IBCLC), que tienen la suficiente formación teórica y práctica para ayudarte, acompañarte y resolver las dudas que se te presenten, y si además buscas algún grupo de apoyo a la lactancia, en la que al reunirte con otras madres, puedes aprender y sentirte acompañada en tu maternidad. ¡Aprovecha esta ayuda tan importante!
Fuentes
Texto del artículo revisado por Marisol Rondinel
Marisol Rondinel es matrona y consultora de lactancia IBCLC, creadora de Les Müms Lactancia y autora del libro: «La lactancia no es fácil”, una guía realista y cercana para transitar la lactancia con más calma y confianza. Atiende consultas presenciales en Barcelona (a domicilio) y online. Más info: https://www.lesmums.net/consultas-lactancia-materna/
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