Trabajo y embarazo: los sí y los no — Lets Family

Trabajo y embarazo: los sí y los no

Sin embargo, existen ciertas precauciones relativas al entorno en el que trabajas y el esfuerzo realizado. Después de todo, lo más importante en tu estado es cuidar tu salud y la del bebé en camino.

Sí a comunicar la noticia a tu empleador

La ley no te obliga a informar a tu empleador de tu embarazo, pero deberías hacerlo por tu propio bien. La empresa tiene la obligación de respetar tu contrato (no pueden despedirte porque te quedaste embarazada) y sabiendo tu estado será más fácil coordinar tus ausencias por controles médicos, o bien cambiarte algunas tareas si no estás en condición de realizarlas.

Sí a reducir la jornada laboral

En los últimos 45 días del embarazo, lo aconsejable es que escuches a tu cuerpo y descanses todo lo necesario. Si es posible, procura trabajar menos horas en esta época, y en tareas que te sean livianas –por ejemplo, puedes dedicarte a capacitar a tu reemplazo. Si no puedes reducir tu jornada, tómate un día de descanso cuando lo creas conveniente.

Sí a la ropa cómoda

Por más que habitualmente vayas a trabajar muy elegante en faldas entalladas y tacones altos, ahora es muy importante que escojas prendas cómodas y que no te aprieten, para evitar las típicas molestias del embarazo.

No a los turnos variables

Si tienes un empleo que normalmente te exige cambiar de horario –por ejemplo, si eres camarera o trabajas en atención al cliente- es importante que mientras dure tu embarazo te respeten un horario y un día fijo a la semana para descansar. Los horarios rotativos interfieren con la calidad de sueño, y el buen descanso es muy importante para un embarazo saludable. Evita trabajar durante la noche, o en jornadas de más de 8 horas (esto puede ser difícil cuando eres autónoma).

No a los esfuerzos físicos

Por supuesto que estando embarazada no deberías levantar peso, pero también puede perjudicarte permanecer demasiadas horas de pie, o en la misma posición. Si trabajas en una oficina haz recesos frecuentes para estirar las piernas, y recuerda mantenerte bien hidratada y comer algún bocadillo saludable entre comidas.

No a los entornos peligrosos

Desde ya que una embarazada no debe trabajar expuesta a la radiación, al contagio de enfermedades peligrosas, o a sustancias químicas. Pero tal vez no sepas que tampoco deberías trabajar con temperaturas muy elevadas ni demasiado frías.

Por último, un peligro que debes evitar es el estrés: sabemos que cualquier trabajo implica ciertas preocupaciones, pero en tu estado intenta tomártelo con la mayor calma posible, pide toda la ayuda que necesites, y si sientes que es demasiado para ti, consulta con tu médico para que te autorice a una baja prolongada.

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