Ayuda: ¡Mi bebé se ahoga al llorar!

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¡Qué desesperación es no poder calmar el llanto de nuestro bebé! Peor aún: a veces, de tanto sollozar, parece que les faltara el aire, se ponen colorados y de repente sentimos miedo porque por momentos realmente no pueden respirar. Incluso algunos niños pueden llegar a perder momentáneamente la conciencia (en cuyo caso se dice que se privan). ¿Qué le está ocurriendo? ¿Es normal?

El sollozo con espasmo

Se trata de crisis agudas de llanto en las cuales el bebé deja de respirar por unos instantes, lo suficiente para que se ponga muy colorado o incluso violáceo, y a veces pierda la conciencia. Es un momento sumamente angustioso para los padres, pero hay que destacar que se trata de una condición benigna que se resuelve por sí sola en menos de un minuto.

¿Por qué ocurre?

Alrededor de un 5% de los bebés y niños pequeños experimentan en algún momento sollozos con espasmo. Suelen aparecer por primera vez en bebés de entre 6 y 18 meses, y tienen su pico en la edad de las rabietas, los dos años. No se prolongan después de los 6 años. No se conocen exactamente las causas por las que algunos bebés los manifiestan y otros no, aunque se cree que existe cierto componente genético, ya que es frecuente que lo manifiesten diferentes niños en la misma familia.

Qué debes hacer

Si tu bebé sufre un sollozo con espasmo, lo primero que debes hacer es conservar la calma: la respiración se reanudará por sí sola en pocos instantes y el episodio no le causará ningún daño a tu hijo. Túmbalo en una superficie plana y procura refrescar su frente y sus muñecas con un paño humedecido. Masajea sus bracitos y sus piernas para ayudar a estimular su circulación y que recupere antes la conciencia.

Cuando tu bebé ya es mayorcito, vamos, cuando ya es un niño que se frustra y manifiesta su ira en rabietas, podrás ir anticipándote a los episodios de sollozo con espasmo y procurar distraerlo antes de que se manifiesten: puede servirte el chupete, determinado sonido (como la lavadora funcionando), abrazar a tu hijo para que escuche tu corazón, etc.

Qué NO debes hacer

No debes llamar a emergencias o salir corriendo, recuerda que el episodio dura menos de un minuto. Tampoco debes sacudir al niño, o arrojarle agua helada en la cara, ni voltearlo boca abajo como si se hubiese atragantado, porque esto no solo no lo ayudará sino que podrías lastimarlo.

Otra cosa que debes tener en cuenta es no hacer del episodio algo tremendo, pues algunos bebés mayores y niños pequeños aprenden a utilizar el sollozo con espasmo a voluntad para así llamar la atención de los padres. Por ese motivo, por más que te hayas aterrado, delante de tu bebé actúa como si nada del otro mundo hubiera sucedido. 

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