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Embarazo y bebés: ¿cuál es el mejor mes para nacer?

En realidad, todas las estaciones del año tienen ventajas e inconvenientes para el nacimiento de los bebés, pero el verano el verano tiene más defensores. Estos son los datos más interesantes:

1.- Si el último tramo del embarazo transcurre en invierno, hay un 10 % más probabilidades de parto prematuro debido a la mayor incidencia de la gripe. Así lo afirma un estudio de la Universidad de Princeton (EE. UU.) realizado entre 647.000 familias, que llegó a la conclusión de que el peor mes para quedarse embarazada es mayo.  Los investigadores también se dieron cuenta de que los bebés que nacen en verano pesan un poquito más (entre ocho y nueve gramos, tampoco es una diferencia abismal).

2.- Los niños nacidos en verano son, al llegar a los 10 años, medio centímetro más altos de promedio y tienen los huesos más anchos que los niños que nacieron en otras estaciones del año, según un estudio de la Universidad de Bristol (Reino Unido).

3.- Otra investigación, en este caso finlandesa, asegura que los niños nacidos en verano tienen la mitad de probabilidades de sufrir alergia a los alimentos, debido a la mayor exposición de sus madres al polen que inunda el aire en abril y mayo durante el tercer trimestre de embarazo.

4.- Al parecer, los niños que nacen en varano son más optimistas. A esta conclusión llegó el psicólogo Richard Wiseman, profesor de la Universidad de Hertfordshire (Inglaterra), después de preguntar a más de 40.000 adultos si se consideraban afortunados o no. La explicación del estudio fue que cuando hace buen tiempo los padres interactúan más con los hijos, salen a la calle, están de vacaciones… así que los bebés nacidos en los meses cálidos cuentan con un extra de estímulos e interacción.

5.- A cambio, otras investigaciones aseguran que los bebés nacidos en invierno tienen menos probabilidades de ser celiacos, y también de ser miopes o sufrir otros problemas de la vista.

6.- Las altas temperaturas del verano propician la aparición de diarreas, por lo que hay que tener más cuidado con los posibles problemas digestivos de los bebés recién nacidos en julio y agosto. La lactancia materna a demanda evita los problemas de deshidratación.