Parto vaginal después de cesárea, ¿es posible? » LetsFamily

Parto vaginal después de cesárea, ¿es posible?

La respuesta de los ginecólogos es que el hecho de haber pasado por una cesárea no es impedimento para el parto vaginal, siempre que no se padezcan cardiopatías, enfermedades renales y otras patologías crónicas. Y aunque hace algunos años lo habitual era encontrar objeciones en el equipo médico para optar por el parto vaginal si se había pasado por una cesárea, afortunadamente en la actualidad se hace lo posible para evitar la cesárea siempre que el parto no suponga un riesgo. De hecho, cada vez son más los hospitales que recomiendan el parto vaginal después de una cesárea. Se calcula que la probabilidad de conseguir un parto vaginal tras cesárea ronda el 75%.

La única diferencia cuando ha habido una cesárea previa. es que si se intenta el parto vaginal lo más frecuente es que la futura madre sea monitorizada de forma continua. Es la manera de controlar la intensidad de las contracciones uterinas. Además, los fármacos que aumentan la intensidad de las contracciones suelen estar contraindicados, o al menos no son recomendables. Por eso, aunque se puede inducir el parto, hay que extremar las precauciones.

Pero incluso así, son muchas las mujeres que dan a luz a través de un parto vaginal. El principal problema por el que hace años se recomendaba la cesárea si ya se había pasado por una es que puede haber amenaza de rotura uterina, pero, afortunadamente, este riesgo ni siquiera alcanza el 0,50%. Sobre todo si ya han pasado más de 18 meses desde la última cesárea.

Cuándo es necesaria la cesárea

Generalmente se recomienda una cesárea nuevamente si hay una contraindicación clara de parto vaginal, cuando existe una desproporción evidente entre el tamaño de la cabeza del feto y la pelvis de la madre, complicaciones como preeclampsia grave o placenta previa, si existen anomalías en el canal de parto, por antecedente de rotura uterina, si la madre padece alguna infección vírica y cuando ya se ha pasado por  tres o más cesáreas.

Si se puede evitar y optar por el parto vaginal, las ventajas de este tipo de parto son que la madre y el bebé pueden descansar en casa antes, ya que la estancia en el hospital es más corta; la recuperación de la madre suele ser más rápida y menos molesta porque no ha pasado por una cirugía; y el riesgo de infecciones se reduce.

Si te ha interesado este tema, participa con nosotros:

¡Participa en nuestros sorteos!