La piel del recién nacido: manchitas que lo hacen único

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La piel del recién nacido

La piel de un bebé siempre es perfecta, porque él lo es, pero cuando nos imaginamos a un bebé solemos verlo sin manchas, rojeces ni granitos, y eso sí forma parte, en la mayoría de los casos, de nuestra fantasía. 

Los primeros días de la piel del bebé

Para empezar, los bebés nacen cubiertos de restos de líquido amniótico y, en algunos casos, cubiertos con una capa blanca llamada vérnix caseosa. Además, muchos recién nacidos vienen al mundo con la piel muy arrugadita y, si son prematuros, pueden tener el cuerpo cubierto de un vello suave llamado lanugo, que se cae una o dos semanas después del nacimiento.

Nuestro bebé también puede tener manchitas blancas y sarpullidos. Suelen desaparecer a los pocos días. En cualquier caso, el pediatra valorará el estado de la dermis de nuestro recién nacido en todas las revisiones.

Manchas de nacimiento

Estas son otras manchas que puede presentar nuestro bebé:

  • Hemangioma capilar: marcas de nacimiento de color rojo, abultadas y rugosas. Pueden aumentar de tamaño y adquirir un color rojo más intenso en los primeros meses. No son dolorosas, no suponen ningún problema y suelen reducirse y desaparecer solas antes de que el niño cumpla 6 años.
  • Nevo pigmentado: Son lunares marrones o negros. El niño puede nacer con ellos o bien se pueden intensificar y aparecer a medida que crece. Si son muy grandes o tienen un aspecto extraño, debe verlos un dermatólogo pediátrico.
  • Manchas tipo vino de Oporto: grandes, planas y de color morado. Suele tener que tratarlas un dermatólogo, pero solo por estética.
  • Manchas tipo café con leche: Se llaman así por su color. Pueden aparecer después del nacimiento. No suelen tener importancia a no ser que el niño tenga muchas (más de seis), o que tengan un gran tamaño.

Erupciones y eritemas

La delicada dermis del bebé también puede presentar erupciones inofensivas, desde el nacimiento o en las primeras semanas. Estas son algunas de las más habituales:

  • Ampollas por succión: El bebé tiene el instinto de succión desde que está en el vientre materno. Es completamente normal que algunos recién nacidos presenten ampollas en el labio superior. Y en los dedos, las manos o los brazos, ya que pueden empezar a chuparse estas partes del cuerpo cuando aún está en el útero.
  • Milio o acné miliar: Pequeños granitos que suelen aparecer en la nariz o en la barbilla, planos y de color blanco o amarillento. Aparecen por la acumulación de secreciones de las glándulas sebáceas y lo normal es que desaparezcan en las primeras semanas.
  • Miliaria. Erupción con forma de pequeñas vesículas rojas prominentes que suelen tener la cabeza blanca o amarilla. Pueden aparecer en la cara y abarcar áreas extensas. La miliaria es inofensiva y remite a las pocas semanas.
  • Eritema tóxico. Se trata de unas manchas rojas con vesículas de color claro o amarillento que salen durante las primeras 24-48 horas de vida. No entrañan ningún peligro y desaparecen en una semana.
  • Melanosis pulposa: Erupción presente desde el nacimiento. El aspecto es el de unos bultitos o vesículas de color marrón oscuro en cuello, espalda, brazos, piernas y palmas de las manos. Suelen desaparecer solas.

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