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Diabetes tipo I y embarazo

La clave: el control previo

Ser diabética no impide que te quedes embarazada, pero has de saber que los niveles altos de glucosa en sangre pueden afectarte negativamente a ti y a tu bebé. Esto es especialmente riesgoso durante las primeras semanas de gestación, cuando aún tal vez no sepas que estás embarazada. Por eso, la clave para vivir un embarazo saludable siendo diabética es la planificación: deberías informar a tu médico que quieres buscar un bebé, y mantener muy controlados tus niveles de glucosa en sangre tres meses antes de quedarte embarazada.

Si, siendo diabética, tu embarazo llega de forma imprevista, no entres en pánico. Acude cuanto antes a los controles médicos y comienza con los cuidados pertinentes.

Un embarazo de riesgo

Tanto en la diabetes gestacional como en la diabetes mellitus, el embarazo es considerado de alto riesgo. Esto significa que necesitarás un control muy estricto y mayores cuidados. Debes confiar en que muchos de estos embarazos llegan a buen término y los bebés nacen perfectamente.

Sin embargo, no debes pasar por alto los riesgos asociados con los niveles altos de glucosa en sangre: hay mayores posibilidades de tener un bebé grande (sobrealimentado por el exceso de glucosa), lo que a su vez hace más probable que tengas una cesárea. También existen más probabilidades de sufrir un parto prematuro u otras consecuencias muy serias. De allí la importancia de que respetes al pie de la letra las indicaciones de tu médico y que te cuides a conciencia.

¿Cómo cuidar tu salud y la de tu bebé?

Las claves son cuatro: una dieta balanceada, ejercicio físico en forma regular, controles más frecuentes de glucosa en sangre, y la correcta aplicación de insulina. Tanto la alimentación durante el embarazo como el ejercicio te ayudarán a mantener a raya tus niveles de azúcar. Sin embargo, como las hormonas del embarazo pueden afectar tu diabetes y cambiar los niveles habituales de glucosa, puede que necesites mayores (o menores) dosis de insulina, o bien aplicarla con una frecuencia diferente a la que tienes habitualmente. Por eso es fundamental realizarte los controles más veces al día, y de ajustar la dosis de insulina de manera acorde.

Si respetas las indicaciones y te cuidas mucho durante todo tu embarazo, puedes pasar los nueve meses en forma apacible, sabiendo que tu bebé puede nacer perfectamente.

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