Enuresis en niños: pérdidas de orina

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Enuresis en niños: pérdidas de orina

Si tu hijo sigue haciéndose pis por las noches, es posible que tenga enuresis. 

Un trastorno que puede tener causas muy diferentes y para el que existen tratamientos eficaces.

Llamamos enuresis infantil a las pérdidas de orina involuntarias durante el día o durante la noche -mucho más frecuente- que persisten en los niños a partir de cierta edad.

Se considera que existe enuresis nocturna o incontinencia urinaria nocturna cuando, a partir de los 5 o 6 años, el niño sigue mojando la cama por las noches dos o más veces por semana durante tres meses consecutivos, aunque cada caso es un mundo: puede que para un adolescente, una vez al mes sea ya un problema.

Es un trastorno bastante frecuente: afecta a más del 5% de los niños españoles de entre l5 y 14 años de edad, y tiene más incidencia en los varones que en las niñas.

Tipos de enuresis

Como decimos, la enuresis puede ser diurna, nocturna (el 85% de los casos) o mixta.

También se distingue entre enuresis primaria, que es la que presentan los niños que nunca han dejado de hacerse pis, y secundaria: después de un periodo de 6 a 12 meses sin tener pérdidas de orina, el niño vuelve a tener escapes frecuentes.

Causas de la enuresis

¿Por qué hay niños a los que les cuesta controlar los esfínteres urinarios? No existe una única causa, será el especialista el que determine cuál es el origen de la incontinencia urinaria de nuestro hijo.

Las más habituales son estas:

Predisposición genética: Los antecedentes familiares están detrás de muchos casos: cuando ninguno de los padres tuvo escapes de orina de pequeño, la incidencia de la incontinencia urinaria es del 15%. Pero si papá o mamá tuvieron el mismo de pequeños, la proporción aumenta hasta el 44%, y si fueron los dos, el porcentaje asciende hasta el  77%.

Retraso de la maduración neurológica: controlar de manera voluntaria la expulsión de la orina es un proceso complejo en el que intervienen el sistema nervioso central, los músculos de la vejiga y los esfínteres de la uretra. Coordinar todos estos elementos lleva tiempo y algunos niños tardan más en hacerlo. Los niños controlan primero la caca durante el día, luego durante la noche, a continuación el pis diurno y, en último lugar, el nocturno. Si un niño se hace pis por la noche con 4 o 5 años no se considera que tenga ningún retraso madurativo ni enuresis: es algo completamente normal. Cada niño tiene sus tiempos y hay que respetarlos. Pero, a partir de los 5 o 6 años,  el 85% de los peques controlan el pis por la noche, así que si tu hijo no lo hace conviene llevarle al especialista para que valore un tratamiento.

Dificultad para despertarse cuando la vejiga llega al máximo de su capacidad.

Deficiencia de la hormona antidiurética: La hormona vasopresina o ADH, que se produce en el hipotálamo, ayuda a los riñones a controlar la cantidad de agua que pierde el cuerpo a través de la orina, y envía al organismo la orden de que fabrique menos por la noche que de día. Si no producimos dosis altas de ADH durante la noche o no tenemos suficientes receptores, no podemos controlar los escapes. Hay niños que no regulan esta hormona hasta los 15 años.

Contracciones involuntarias de los músculos de la vejiga mientras el niño duerme.

Situaciones de estrés. Algunos cambios vitales, como la llegada de un hermanito, una mudanza, un problema en el colegio o una situación de acoso pueden hacer que el niño vuelva a hacerse pis.

Aparte, hay otras causas mucho menos frecuentes, como una infección, una anomalía congénita o diabetes.

 

Tratamiento de la incontinencia urinaria

 

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la enuresis es completamente involuntaria. Nunca debemos culpabilizar al niño o hacerle sentirse mal por sus escapes de pis nocturnos, aunque nos tengamos que levantar por la noche para cambiar sábanas, ducharle etc. Lo único que conseguiríamos es dañar su autoestima y generarle una sensación de culpa que no le va a ayudar lo más mínimo. Los padres tenemos un papel clave en la manera en que el niño afronta su incontinencia.

 

Muchos casos de enuresis infantil se curan de manera espontánea. De hecho, cada año que pasa, a partir del quinto cumpleaños, uno de cada cien niños adquiere el control del pis nocturno. Por eso antes de los seis años no suele indicarse ningún tratamiento.

 

De cualquier forma, el pediatra estudiará los hábitos del niño y dará una serie de recomendaciones, como no beber mucho líquido por la tarde, evitar beber líquidos después de la cena, establecer un sistema de recompensas por puntos como refuerzo positivo, dar indicaciones para que el niño adopte un papel activo en el control de la incontinencia (ir al baño justo antes de dormir, cambiar la ropa de cama mojada a partir de cierta edad…).

 

Si, aún así, pasa el tiempo y el problema no se resuelve, existen otros dos tratamientos:

 

1.- Alarmas de enuresis: Son unos sensores que se colocan en las braguitas o el calzoncillo y se activan al contacto con el líquido, emitiendo un potente sonido para despertar al niño en caso de que sufra un escape. Le enseña a despertarse ante la sensación de vejiga llena. Se habla de una tasa de mejoría del 70%.

2.- Tratamientos farmacológicos. El más extendido son las hormonas antidiuréticas (dedmopresina), que facilita la reabsorción del agua por los riñones, con lo que se produce una reducción del volumen de la orina. Sin embargo, su tasa de éxito es menor y tiene efectos secundarios.

En cualquier caso, será el especialista el que valore la situación de cada niño y las repercusiones de la incontinencia en su vida cotidiana antes de tomar una decisión.

 

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