Por qué no comprar un andador para tu bebé

Comentar: (0)

Compartir:

Por qué no comprar un andador para tu bebé

No les aportan nada y además son peligrosos. Los expertos no paran de desaconsejar el uso de estos aparatos para los bebés. El mensaje es claro: no compres uno para tu hijo y, si te lo regalan, cámbialo por otra cosa.

Un artilugio peligroso

Muchos de nosotros hemos pasado gran parte de nuestros primeros años de vida entre el taca-taca y el parquecito y los famosos andadores siguen vendiéndose hoy en día en las tiendas de puericultura y grandes almacenes. Sin embargo, los expertos no paran de denunciar que estos artilugios no son buenos para nuestros hijos. Según un estudio publicado en la revista Pediatrics recientemente, entre 1990 y 2014 más de 230.000 niños estadounidenses menores de 15 meses fueron tratados en urgencias por lesiones producidas por el uso de andadores. Se trataba sobre todo de lesiones en la cabeza y el cuello producidas por caídas por las escaleras o por el vuelco del propio andador. También pueden producirse otros accidentes como quemaduras, envenenamientos o heridas porque con el tacatá pueden llegar a sitios que no deberían estar a su alcance. Es por eso que la Academia Estadounidense de Pediatría ha pedido que se prohíban estos dispositivos y piden a los padres y familiares que no los compren para sus pequeños y se deshagan de los que haya por casa.

Pero, ¿no les ayudaban a andar?

La respuesta a esta pregunta es un rotundo no. No hay estudios concluyentes sobre las consecuencias negativas de los andadores en el desarrollo psicomotriz, pero lo que sí está claro es que ningún experto va a recomendar el uso de andadores para “enseñar” a un niño a andar. Sí es verdad que, en terapias con niños que tienen determinados trastornos neurológicos pueden utilizarse elementos parecidos a un andador combinados con otro tipo de actuaciones, pero en ningún caso estos “cacharros” van a ayudar a que un niño sin patologías aprenda a andar. Todos los grandes hitos que los niños adquieren durante sus primeros años de vida (aprender a andar, a hablar...) están interrelacionados y se producen cuando el pequeño ha alcanzado el grado de maduración necesario para ello. En el caso de comenzar a caminar, se ha demostrado que lo que más beneficia a los peques es el juego libre en el suelo, de manera que primero aprendan a rodar, luego a reptar y, cuando sus músculos ya tienen suficiente fuerza para sostenerlos, pasar mucho tiempo gateando, el paso previo a cambiar erguidos. Todo este proceso natural se interrumpe si colocamos al bebé en el andador.

¿Qué pasa en España?

Aquí no tenemos ningún estudio como el que se ha desarrollado en Estados Unidos, pero la Asociación Española de Pediatría desaconseja su uso y la Guía de seguridad de productos infantiles, elaborada por la Alianza Europea para la Seguridad Infantil, lo mismo. En países como Canadá están prohibidos y en Brasil se han retirado de la venta la mayoría de los modelos. En España queda a decisión de los padres.  

¿Te ha gustado este artículo?

Coméntalo

0

Valóralo

Votar estrellas: 

Aun no tiene votos. Se la primera en votar.

Compártelo en redes sociales

Hola, tienes que registrarte o iniciar sesión para enviar tus comentarios. Gracias!

Artículos relacionados

Permitir cookies