Cómo fortalecer el sistema inmunológico de los niños
Este artículo trata de:
Empieza el cole y, a las dos semanas, vuelven los mocos. Y con ellos, las frases de siempre: que si «siempre está malo», que si está «bajo de defensas»… ¿Os suena?
Respirad tranquilos: no es que tenga las defensas bajas. Los pediatras lo tienen claro: que un niño se ponga malo a menudo en sus primeros años de guarde o de cole es normal, y se pasa con el tiempo. Lo que ocurre es que su cuerpo está conociendo por primera vez un montón de virus, y cada catarro es un pequeño «entrenamiento».
Tampoco existe nada que «suba las defensas» de golpe. Lo que sí ayuda es algo mucho más sencillo: tener las vacunas al día, lavarse las manos, dormir bien, moverse cada día, comer variado y ventilar la casa.
Hoy os contamos qué es normal según la edad, qué hay de cierto en las vitaminas y los probióticos, y cuándo conviene ir al pediatra.
Índice de contenidos
¿Es normal que mi hijo se ponga malo tantas veces al empezar el cole?
Sí, y conviene decirlo bien alto. Un niño pasa de media 5 o 6 catarros al año, mientras que un adulto pasa 1 o 2. Y en los primeros cursos, todavía más.
De hecho, los pediatras explican que un niño sano, sin ningún problema en sus defensas, puede tener en un solo año:
- Entre 6 y 8 catarros o infecciones de nariz y garganta.
- Unas 6 otitis (infecciones de oído).
- 2 gastroenteritis (las típicas diarreas y vómitos).
En los niños que van a la guardería, la cifra puede llegar incluso a entre 8 y 16 infecciones al año.
Así que no hace falta ir contando catarros ni compararlo con el hijo de la vecina. Lo importante es cómo de fuerte le da y qué tipo de infección es. La buena noticia: después de un par de años «malos», los catarros bajan muchísimo.
¿Cuándo conviene llevarlo al pediatra?
Pedid cita si, durante un catarro, notáis alguna de estas señales:
- Tiene fiebre más de 3 días.
- Le duelen los oídos.
- Le cuesta respirar.
- Tiene mocos espesos, amarillos o verdes, durante más de 10 días.
- Lo veis muy decaído, sin ganas de nada.
También merece la pena comentarlo con el pediatra si las infecciones son muy fuertes o no le dan tregua, si notáis que le afectan al crecimiento o si vienen acompañadas de otros síntomas. Y mientras se recupera, os vendrá bien saber qué darle de comer cuando está resfriado.
¿Se pueden subir las defensas de los niños? Lo que de verdad ayuda a cuidarlas
De golpe, no. Ningún jarabe ni producto de farmacia ha demostrado que evite los catarros (más abajo os cuento qué se sabe de algunos complementos). Lo que de verdad funciona son unos cuantos hábitos del día a día: vacunas, manos limpias, buena alimentación, ejercicio, dormir lo suficiente y mantenerlo lejos del humo del tabaco.
Vacunas al día y la vacuna de la gripe de este otoño
Lo primero, revisar la cartilla. Las vacunas son la forma más segura de proteger a vuestro hijo de enfermedades que pueden ser graves. Por ejemplo, a los 6 años le toca una dosis de recuerdo que le protege, entre otras, de la tosferina, el tétanos y la polio. Lo tenéis todo bien explicado en nuestro calendario de vacunación.
¿Y la gripe? Este año, Sanidad recomienda vacunar a todos los niños de 6 meses a 5 años, y también a los mayores que tengan alguna enfermedad que les haga más vulnerables. Los pediatras van un paso más allá y la aconsejan para todos los niños a partir de los 6 meses. Además, algunas comunidades la ofrecen a más edades. La campaña empieza entre finales de septiembre y octubre, así que preguntad en vuestro centro de salud.
¿Dudas con los síntomas? Repasa las diferencias entre la gripe y un resfriado.
Manos limpias y casa bien ventilada
Lavarse las manos es uno de los gestos más sencillos y que más protegen. Lo ideal es hacerlo con agua y jabón durante unos 20 segundos (lo que se tarda en cantar dos veces el «Cumpleaños feliz»):
- Antes de comer.
- Después de ir al baño.
- Después de sonarse, toser o estornudar.
- Después de tocar animales.
¿Funciona de verdad? Sí: en guarderías y colegios, fomentar el lavado de manos evita cerca de 1 de cada 3 diarreas. Contra los catarros la ayuda es algo menor, pero también suma. Y para convertirlo en un juego, aquí tenéis ideas para enseñarles a lavarse bien las manos.
Otro truco fácil: ventilar. Abrid las ventanas de todas las habitaciones al menos 15 minutos al día, también en invierno. Si podéis abrir dos ventanas enfrentadas para que corra el aire, mejor todavía.
¿Cuántas horas necesita dormir según su edad?
Mientras duermen, los niños crecen, descansan y recargan pilas. Estas son las horas recomendadas al día:
- De 3 a 5 años: entre 10 y 13 horas, contando la siesta.
- De 6 a 8 años: entre 9 y 12 horas.
Dormir bien no es un capricho: los niños que descansan lo suficiente prestan más atención, se portan mejor, aprenden más, controlan mejor sus emociones y están más sanos.
Moverse cada día y poner límite a las pantallas
Los niños necesitan moverse, y mucho:
- De 3 a 4 años: unas 3 horas al día de juego y movimiento, de las cuales al menos 1 hora debería ser de juego intenso (correr, saltar, bailar, montar en bici…). Y no más de 1 hora al día sentados delante de una pantalla.
- A partir de 5 años: al menos 1 hora al día de actividad que les haga sudar y poco tiempo de pantallas para entretenerse.
Moverse les ayuda a estar más contentos, a relacionarse con otros niños, a concentrarse, a rendir mejor en el cole y a dormir mejor. Aquí tenéis más buenos motivos para que hagan actividad física.

Qué poner en el plato: fruta, verdura y agua para beber
Una alimentación variada es la mejor base.
- Como referencia, la cantidad de fruta y verdura que debería comer al día es: De 2 a 5 años, al menos 250 gramos (más o menos, una pieza de fruta mediana y una ración pequeña de verdura). De 6 a 8 años, al menos 350 gramos.
- El pescado es básico en la dieta de los niños, ya que sus nutrientes ayudan a que los músculos y órganos se desarrollen correctamente.
- Para mejorar las defensas hay que ofrecerles productos lácteos saludables. Así, optar mejor por un yogur natural que por un batido.
- Para beber, lo mejor es el agua. El zumo, aunque sea 100 % natural, como mucho un vaso al día, y nunca en lugar de la fruta entera (os lo explicamos en zumo o fruta entera).
- Optar por alimentos sanos de temporada. Cada estación del año tiene frutas, verduras y hortalizas que se encuentran en su momento óptimo ¡Apuesta por ellas!
- Prestar especial atención a los alimentos que metes a tu hijo en la mochila para llevar al cole. Mejor pan integral que pan blanco; pavo o jamón cocido que embutido; si quiere dulces, mejor que estos sean caseros y con poco azúcar; y recuerda incluir siempre una pieza de fruta.
- Conviene que los dulces, la bollería, los snacks salados y los refrescos sean algo ocasional, no de todos los días. No se trata de prohibir, sino de que no sean lo habitual.
¿Sirven las vitaminas y los probióticos?
Pueden ser una ayuda extra en algunos casos, pero nunca sustituyen a una alimentación variada.
Vitaminas y minerales. Es verdad que algunas vitaminas (como la A, la C o la D) y minerales (como el hierro o el zinc) ayudan a que las defensas funcionen bien. Por eso lo veréis escrito en muchos envases. Pero eso no significa que tomar más cantidad suba las defensas ni evite que se ponga malo. Si come variado, normalmente ya recibe lo que necesita.
Probióticos. Son las famosas «bacterias buenas». Algunos estudios apuntan a que podrían ayudar a tener algún catarro menos, pero los resultados no son del todo claros y dependen mucho del producto. Por ahora, en Europa no se permite anunciarlos como algo que proteja la salud.
Vitamina D. Los pediatras recomiendan darla a todos los bebés durante su primer año de vida. A partir de ahí, solo si el pediatra lo ve necesario para vuestro hijo en concreto.
Un último apunte importante: los complementos no son medicamentos, pero tampoco son caramelos. Si le dais alguno, respetad siempre la dosis y guardadlos fuera de su alcance. Y antes de empezar con cualquiera, comentadlo con su pediatra; en la farmacia también os pueden orientar.
Preguntas frecuentes sobre las defensas de los niños
No, por mucho que se repita. Los catarros los causan virus, y se contagian más fácilmente en sitios cerrados y con poca ventilación, como el aula. Salir al patio, en realidad, les viene bien.
Entre 7 y 10 días, y se cura solo. La fiebre no suele pasar de 3 días, aunque la tos puede alargarse 2 o 3 semanas
No. Los catarros los causan virus, y los antibióticos no actúan contra ellos: ni lo curan antes ni evitan que se complique. Además, usarlos cuando no hace falta hace que funcionen peor el día que de verdad se necesiten.
No. Tomarla todos los días no hace que se resfríe menos. En niños, eso sí, puede acortar un poco el catarro: más o menos un día menos por cada semana de mocos.
Lo que podéis hacer desde hoy para cuidar sus defensas…
- Pedid cita para la vacuna de la gripe y revisad su cartilla de vacunas.
- Que duerma las horas que necesita según su edad, juegue activo cada día y use pantallas con límite.
- Fruta y verdura a diario, agua para beber y manos limpias.
- Ventilad la casa al menos 15 minutos al día.
- Si tiene fiebre más de 3 días, le duelen los oídos, le cuesta respirar o lo veis muy decaído: al pediatra..
Habrá catarros este curso, y no será porque sea un niño «bajo de defensas» ni porque lo estéis haciendo mal. Vosotros ponéis la base; el tiempo hace el resto. Solo hay que respetar sus ritmos y dejar a un lado las comparaciones. ¡Ánimo con la vuelta al cole, familias!
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre la salud de tu hijo o sobre un complemento, consulta con su pediatra. Si le cuesta respirar o lo ves muy decaído, acude a urgencias o llama al 112.
Fuentes
- AEPap (Familia y Salud) — ¿Puedo reforzar las defensas de mi hijo?
- AEPap (Familia y Salud) — Zumos de frutas en la alimentación infantil: ¿sí o no?
- AEPap (Familia y Salud) — «Siempre está enfermo, seguro que está bajo de defensas»
- Asociación Española de Pediatría (En Familia) — Catarro o resfriado
- Organización Mundial de la Salud — Alimentación saludable
- Organización Mundial de la Salud — Directrices de la OMS sobre actividad física y comportamientos sedentarios: recomendaciones (2020)
- Comité Asesor de Vacunas de la AEP — Vacunación antigripal 2026-2027: recomendaciones del CAV-AEP