Bebés

Si te has quedado embarazada y tu hijo mayor aún toma pecho, es posible que hayas escuchado decir que será necesario que lo destetes. Esto es falso, desde un punto de vista biológico no hay motivos que te impidan seguir amamantando durante el embarazo. Incluso después de que tu bebé haya nacido, podrías (si quieres) seguir ofreciendo el pecho al hermanito mayor. Es lo que se conoce como lactancia en tándem.
Todos recordamos cuántos meses tenían nuestros hijos cuando sonrieron por primera vez, cuando dijeron su primera palabra o cuando aprendieron a caminar. Pocos recordaremos qué edad tenían cuando levantaron su cabecita, o se pudieron mantener sentados. No obstante, el control cefálico es uno de esos hitos del desarrollo que resultan cruciales en la vida de nuestro bebé y en su percepción del mundo, y que determinan todo lo que vendrá después.
A los bebés suele encantarles la piscina. En ella pueden refrescarse y olvidarse del calor, dar palmitas y chapotear a gusto, jugar con la pelota que flota... ¡Cómo se lo pasan! Pero para que esos primeros baños en la piscina sean perfectos hay que tener en cuenta algunas precauciones. Siguiéndolas te asegurarás de que disfrute aún más. Estas son las siete más importantes.
Es muy importante que, durante su primer año de vida, tu bebé pruebe una gran variedad de alimentos. De esta manera, desarrollará su sentido del gusto, adquirirá buenos hábitos de alimentación y aprenderá a comer de todo. Es normal que alrededor de los 3 o 4 años se torne más selectivo y deje de comer algunas cosas, pero cuanto más haya probado de pequeño, más variada será su dieta. Sin embargo, algunos alimentos no resultan apropiados para los bebés y niños pequeños, y por lo tanto no deberían ser ofrecidos. Aquí te contamos algunos.
Las legumbres son un alimento muy sano y completo, que aporta proteínas vegetales, hidratos de carbono saludables, minerales (como el hierro), fibra y muy poca grasa. Por eso, todos deberíamos incorporarlas a nuestra mesa. Ahora, ¿cuál es el momento ideal para introducirlas en la alimentación de los bebés? ¿Y de qué manera resulta más adecuado prepararlas y servirlas?