Los diferentes tipos de contracciones

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Parto: Los diferentes tipos de contracciones

Cuando hablamos de contracción uterina nos referimos a movimientos involuntarios del útero que pueden ocurrir en diferentes momentos del embarazo y, claro, del parto. Las embarazadas primerizas pueden asustarse al sentir por primera vez esta sensación, pero lo cierto es que las contracciones se experimentan durante prácticamente toda la gestación. Aquí te contaremos cuáles son las diferentes clases de contracciones y qué función cumple cada una.

Contracciones A

Ya desde las 6 semanas de embarazo tu útero comienza a ejercitarse. Este primer tipo de contracciones ocurre hasta aproximadamente las 28 semanas, y son tan débiles que la embarazada ni siquiera las percibe.

Contracciones de Braxton Hicks

Se trata de contracciones más fuertes que las anteriores, pero que no resultan dolorosas. Sentirás cómo la barriga se endurece y permanece contraída durante un minuto, o poco menos. No debes alarmarte siempre y cuando se produzcan en forma aislada (una cada hora, o menos). Si bien algunas embarazadas comienzan a notarlas en el segundo trimestre, se van haciendo más frecuentes hacia el final del embarazo.

Contracciones prodómicas

También llamadas pródromos o “de falso parto”, se trata de las contracciones que aparecen en la última semana del embarazo y cuya función es ensanchar el cuello del útero para permitir que pronto descienda el bebé. Son un poco más intensas que las de Braxton Hicks, y si es tu primer embarazo es posible que las confundas con las verdaderas contracciones de parto. Pero, a diferencia de ellas, estas contracciones disminuyen cuando cambias de posición o tomas algún analgésico, y no siguen una regularidad. A veces, durante estas contracciones se puede expulsar el tapón mucoso, otra indicación de que falta poco para el gran momento.

Contracciones de parto

Se trata de contracciones regulares –se producen con una frecuencia sostenida que no se interrumpe al cambiar de posición–, y resultan progresivamente más intensas y sí, dolorosas para muchas embarazadas. Algunos expertos las clasifican en contracciones de dilatación, de transición y de expulsión, siendo estas últimas las más fuertes de todas ya que son las que permiten el nacimiento del bebé.

Contracciones del posparto

Una vez producido el nacimiento del bebé, todavía queda el alumbramiento, es decir, la expulsión de la placenta. Volverás a sentir contracciones en el bajo vientre, pero no te preocupes: son mucho más leves que las que acabas de experimentar.

Por último, tal vez hayas oído hablar de los entuertos, que son contracciones uterinas que se producen los días después del parto y que sirven para encoger el útero a su tamaño normal y ayudar a que vuelva a su lugar dentro de tu cuerpo. Estas contracciones pueden resultar algo molestas, sobre todo si no es tu primer bebé. Se las suele sentir mientras das el pecho y por suerte, puedes aliviarlas con los analgésicos que te indique tu médico.

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